Cada equis tiempos suelen surgir los rankings que nos muestran quiénes son las personas más ricas del mundo, unas listas que, aunque sólo sea por esa mezcla de curiosidad propia y envidia ajena, siempre nos gusta mirar.

Bill Gates: The Windows portrait

En este caso, la agencia Bloomberg ha puesto rostro a la persona más rica sobre el planeta Tierra. Y sí, seguramente has acertado quién es: se trata del multimillonario Bill Gates, fundador y propietario de Microsoft, quien, según la agencia, posee una fortuna total cercana a los 85,6 billones de dólares. [Si trasladásemos a nuestra metodología la forma americana, donde one billion dolars equivale a 1.000 millones de dólares según la terminología europea, estaríamos hablando de 85.600 millones de dólares.]

Sin embargo, a veces estas cifras no suelen decirnos nada de manera aislada, ya que se trata de cantidades lo suficientemente gigantescas como para que no sepamos ni a qué equivale ese dinero. Por eso nos hemos propuesto poner cara y valoración a esos datos.

¿Qué podría comprarse Bill Gates con 234 millones en un día?

Es imposible saber cuánto dinero gana Bill Gates al día (ya que no son datos públicos), así que nos hemos propuesto un pequeño juego. Si el dueño de Microsoft decidiera gastarse toda su fortuna en el próximo año, ¿qué podría comprarse en un solo día?

Si hacemos un cálculo sencillo, nos sale que Bill Gates podría gastarse cada día 234,5 millones de dólares. Y, ¿qué podría comprarse cada día con ese dinero? Si alguna vez alcanzas su fortuna, ahí van algunas sugerencias:

1.- Neverland, la mansión de Michael Jackson (100 millones de dólares).

neverland

Si Bill Gates decidiera tirar de cheque rápido y comprarse una casa antes de tomarse el primer café del día, podría estrenarse a lo grande: comprando Neverland, el increíble rancho del mítico Michael Jackson, ya fallecido.

Jackson compró el rancho por un precio de entre 17 y 22 millones de dólares, y hace varios años el Gobierno de Estados Unidos tasó su propiedad en cerca de 30 millones. Sin embargo, es evidente que la repentina muerte del rey del pop y todo el misticismo generado en torno a su vida y figura ha disparado el valor de Neverland. En 2013 se comentó que, en caso de salir a la venta, podría haber compradores dispuestos a pagar hasta 100 millones de dólares. Y, ¿qué son 100 millones de dólares para Bill Gates?

neverland valley ranch

2.- El yate Fortuna del rey Juan Carlos I (8,7 millones de dólares).

De mano en mano

Del mismo modo que un ciudadano normal le da una pequeña propina al camarero que le ha servido el primer café del día, Bill Gates podría acabar el café pensando que eso de Neverland está muy bien, pero claro, ¿quién quiere algo tan grande para el día a día? Además, aunque Neverland tiene piscina, ¿no sería mejor algo en el mar?

Así pues, Gates continuaría la mañana decidiendo que se va a comprar un yate, pero no uno cualquiera. Hay yates tremendamente caros, pero al bueno de BIll le llama la atención uno en especial: Fortuna, el utilizado por el rey de España, Juan Carlos I. Porque, con lo bien que pareció pasárselo el monarca en su momento allí, ¿cómo no comprarlo y atraer esa buena suerte?

Lo mejor de todo es que, encima, el Fortuna le saldría a precio de costo. Y es que, aunque el yate costó cerca de 17 millones de euros, su alto coste de mantenimiento hizo que la Casa Real lo dejase de usar por su inasumible presupuesto. En 2014, este yate se puso a la venta por 8,7 millones de dólares. Poca cosa para Gates.

3.- Ferrari 250 GTO (31 millones de dólares).

ferrari

Pero claro, no te vas a ir hasta tu yate en autobús, ¿no? Qué menos que buscarse un coche acorde. En este caso, Bill Gates podría recurrir al Ferrari más caro jamás construido. Se trata del Ferrari 250 GTO, una auténtica reliquia de 1962 que a día de hoy puede seguir circulando para envidia de todo aquel que te vea conducirlo.

Podríamos aburrirte con las especificaciones técnicas del Ferrari en cuestión, pero, ¿realmente importan? Lo que verdaderamente importa es la exclusividad: de este Ferrari sólo existen 36 unidades en todo el mundo, y Bill Gates sería uno de los ilustres propietarios.

4.- La isla de Shakira (16 millones de dólares).

Playa El Tirano, Isla de Margarita

Lo malo de tener un cochazo y un yate emblemático es que lo mismo preferirías disponer de un poco de intimidad para disfrutar de ellos, ¿no? En ese caso, Bill Gates podría decidir que necesita una isla para él solo.

Y puestos a comprar, no es tan importante el precio cuanto lo emblemático que sea lo que estás comprando. Así que, a media mañana, Gates decide gastarse 16 millones de dólares en llamar a Shakira al móvil y decirle: “Oye, Shaki, que te compro tu isla”. Con ello, el multimillonario tendría acceso a la paradisiaca isla que la cantante colombiana compró en 2012 en Las Bahamas.

5.- El reloj más caro del mundo (30 millones de dólares).

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Una de las cosas malas de tener una isla es que al final, con tanto lujo, acabas no teniendo noción ni del tiempo que está pasando. Así que, antes de comer, nuestro amigo Bill decide tirar nuevamente de cartera para comprarse un reloj.

Y no un Casio de 5 dólares, precisamente. En este caso, el multimillonario decide apostar por Breguet Grand Complication, el reloj que Abraham Louis-Breguet fabricó exclusivamente para la reina María Antonieta a principios del siglo XIX. ¿Su precio? 30 millones de nada.

6.- Comida en el restaurante más caro del mundo (10,6 millones de dólares).

OPUS Catering

Se acerca la comida y Bill empieza a tener hambre en su isla, así que decide encargar comida al Sublimotion (Ibiza), el que está considerado el restaurante más caro del mundo. El precio por persona ronda los 1.600 dólares, pero claro, resulta que Bill está solo y se aburre.

Nuestro multimillonario se acuerda de la canción de ‘Yo quiero tener un millón de amigos’… pero, ostras, es que eso le va a salir por un pico. Vale, un millón de amigos no, pero 10.000 sí. Al final, ha pasado la hora de la comida y Bill Gates se ha gastado otros 10,6 millones de dólares.

7.- El jet privado de Tom Cruise (20 millones de dólares).

Train Chartering - Royal Scotsman, lounge car

Entre los invitados a la fiesta de Bill Gates se encuentra Tom Cruise que le cuenta las maravillas del jet privado que en 2005 le compró a su prometida. Al final, el actor presume tanto de avión que consigue que Gates saque la chequera y le pregunte cuánto vale.

¿La respuesta? 20 millones de dólares. Pero, ¿qué son 20 millones de dólares comparado con poder dejar a uno de los actores más famosos del mundo sin su avión?

8.- Joyas para Reese Whiterspoon (3,7 millones de dólares).

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En la lista de invitados también está la bellísima actriz Reese Whiterspoon, que rápidamente entabla amistad con Bill Gates y le cuenta todo acerca de sus idas y venidas en Hollywood.

En un momento dado, la actriz le habla al empresario de las espectaculares joyas que llevó a la gala de los Golden Globe Awards de 2014: aretes de diamantes de 4 kilates, un anillo de 10 kilates, tres brazaletes de diamantes Harry Winston… pero claro, no eran suyos, sino que se los dejaron para ese día. Pero Bill decide gastarse otros 3,7 millones de dólares y regalárselos.

9.- Siete botellas del champán más caro del mundo (12,6 millones de dólares).

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Según avanza la tarde y se acerca la noche, Bill Gates decide que todo el mundo le está intentando sacar el dinero y opta por reunir a seis amigos de confianza y compartir una pequeña mesa con ellos.

Pero claro, habrá que celebrar el fiestorro que están montado, ¿no? Para ello, Bill Gates recurre a L’Oro di Bacco, una marca de champán cuyas botellas contienen láminas de oro de 24 kilates y pequeños trozos de diamantes. El champán es el más caro del mundo y la botella cuesta 1,8 millones de euros. Como son siete personas, Bill pide siete botellas.

10.- Sesión de 24 horas de David Guetta (1,4 millones de dólares).

David Guetta

Para acabar bien el día, ¿qué mejor que una buena fiesta con la mejor música? Y si nos ponemos a buscar a los DJ’s más cotizados, hay uno que brilla por encima de todos los demás: David Guetta.

Guetta cobra cerca de 140.000 dólares por una sesión de apenas de dos horas, pero el bueno de Bill piensa que, aunque él se vaya pronto a dormir, sus ilustres invitados se merecen disfrutar de la música durante mucho más tiempo. Así pues, decide poner a prueba al propio David Guetta y contratarlo para una sesión continua de 24 horas. Total: 1,4 millones de dólares.

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