El gel de sílice -o sílica- es algo que todos nosotros conocemos, aunque así por el nombre, tal vez no os venga rápido a la cabeza lo que son. Son esas bolsitas pequeñas que suelen venir en las cajas de muchos aparatos electrónicos que compramos, o en los zapatos. Sus propiedades absorbentes sirven para mantener a raya a la humedad y evitar que deterioren estos productos.

Seguro que lo primero que hacéis al abrir una caja y ver estas pequeñas bolsitas es tirarlas a la basura. No es de extrañar, ya que, en principio, no parece que os vayan a ser de mucha utilidad.

Bien, pues os traemos un vídeo donde vais a descubrir los mil y un usos que pueden tener. A partir de ahora cada vez que veáis una bolsita de gel de sílice seguro que la miráis con otros ojos.

P.D: Algunos consejos de los que habla tienen que ver con alimentos. El gel de sílice no es tóxico por ingestión, pero normalmente viene mezclado con cloruro de cobalto -que es lo que hace que cambie de color según la humedad que absorba- y este último si lo es. Por lo que si lo vais a usar en alimentos, no saquéis el gel de sílice de su bolsita o, en su defecto, usadlo introducido en alguna bolsa de tela bien cerrada, para evitar que se mezcle con los alimentos.

Fuente: Wimp, Geldesilice.com, artículo creado por Lavozdelmuro.net

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