Las convulsiones febriles son el tipo de convulsiones más frecuentes de la infancia.

1 de cada 20 niños menor de 6 años tendrá al menos un episodio.

Lo más frecuente es aparezcan por primera vez entre los 16 y los 18 meses de edad, pero pueden aparecer entre los 6 meses y los 5 años de edad. Ver convulsionar a un niño tan pequeño produce mucha ansiedad en los padres.

Veamos cuales son las respuestas a las preguntas más frecuentes que me hacen en la consulta sobre las convulsiones febriles.

1. ¿qué son?

Son convulsiones provocadas por una infección banal.

NO SON una EPILEPSIA

NO son convulsiones febriles si suceden:

  • en el curso de una encefalitis, meningitis u otras infecciones intracraneales
  • en un niño de menos de un mes
  • en un niño que ha tenido antes convulsiones SIN fiebre
  • por falta de oxígeno, alteraciones metabólicas u otras causas demostrables

2. ¿por qué se producen?

Se sospecha que tienen un origen genético que causa una hiperexcitabilidad cerebral edad dependiente. Es decir, los niños con predisposición a convulsionar lo harán más fácilmente en el curso de una enfermedad febril banal. 

Los niños pequeños tienen un sistema inmune aún inmaduro que no es capaz de frenar con eficacia las infecciones banales de la infancia. Estas infecciones son las que provocan las convulsiones febriles. 

3. ¿hay factores de riesgo?

Sí, es más probable que un niño sufra una primera convulsión febril si:

  • hay una historia familiar de convulsiones febriles
  • tiene un retraso madurativo
  • acude a la guardería, lo que favorece las infecciones víricas

4. ¿cómo son las crisis febriles?

Existen dos tipos:

Típicas o simples –60-70%–

El niño pierde el conocimiento, se queda con los ojos abiertos y la mirada fija, sin respuesta a ningún estímulo y todo su cuerpo se pone rígido, cayéndose si no está tumbado. Esta rigidez dura varios segundos y se sigue de sacudidas rítmicas de los brazos y las piernas.

Suele durar entre 1 y 3 minutos –que parecen eternos– pero puede durar desde unos segundos hasta un máximo de 15 minutos para ceder por sí sola.

No vuelven a repetirse en un mismo proceso infeccioso.

Cuando finaliza, el niño recupera la conciencia bruscamente y se siente confuso y cansado, es habitual que llore y que después se quede dormido.

Atípicas o complejas –30-40%–

Son las que presentan las características opuestas a las convulsiones típicas.

La convulsión es de un solo lado del cuerpo o cuando cede hay una parálisis de algún miembro. O son prolongadas, duran más de 15 minutos. O se repiten varias veces en un mismo proceso infeccioso. O concurren varias de estas características.

En cualquiera de los dos tipos de convulsiones febriles, la situación es terriblemente angustiosa y genera en quien la presencia una sensación de extrema gravedad y de impotencia.

5. ¿qué debo hacer?

Haremos lo mismo que en cualquier convulsión aguda.

 

Después de la convulsión: acudir al servicio de urgencias

  • si es la primera crisis
  • para identificar la causa de la fiebre si no está clara
  • si la crisis afecta solo a una parte del cuerpo
  • si las crisis se repiten varias veces en el curso de una misma enfermedad

Debe consultarse a la neuropediatra si el niño:

  • sufre su primera crisis antes de los 9 meses o después de los 5 años
  • tiene antecedentes de trastorno neurológico o del desarrollo
  • la exploración neurológica es anómala
  • sufre más de una convulsión en 24 horas
  • la convulsión afecta sólo a una parte del cuerpo
  • la convulsión dura más de 15 minutos

6. ¿hay que «bajarle la fiebre»?

Es importante saber que:

El riesgo de sufrir una convulsión febril no aumenta con la temperatura.

Aunque disminuir la fiebre hará que el niño esté más cómodo, no hará desaparecer el riesgo de convulsionar. Por eso, aplicaremos las medidas antitérmicas cuando acabe crisis.

7. ¿cada vez que tenga fiebre convulsionará?

Que quede claro, NO.

De cada 10 niños, 7 no volverán a convulsionar nunca.

Los otros 3 tendrán una segunda crisis, y de estos solo 1 una tercera.

8. ¿causan retraso mental?

Las convulsiones febriles en un niño sin problemas previos de neurodesarrollo NO causan deficiencia intelectual.

9. ¿aumentan el riesgo de epilepsia?

Los niños con convulsiones febriles típicas tienen poco riesgo –2 de cada 100 casos– de desarrollar epilepsia en el futuro.

En los niños con convulsiones atípicas el riesgo de desarrollar epilepsia es del 4% a la edad de 5 años y del 12% a la edad de 25.

10. ¿deben tratarse con fármacos?

La mayoría de niños con convulsiones febriles no necesitan tratamiento de forma continuada.

Los fármacos antiepilépticos no se han probado eficaces en las crisis febriles.

Después de una primera convulsión conviene que el médico facilite fármacos que sólo se usarán si vuelve a presentar una convulsión y en el momento en que esta se produzca.

–en resumen–

Las convulsiones febriles simples tienen un buen pronóstico.

No existe evidencia de que causen muerte, lesiones cerebrales, epilepsia, disminución de la inteligencia ni problemas de aprendizaje.

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↬ 2016 © mj mas

Para saber más lee mi blog –neuronas en crecimiento–

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Bibliografía:

Guidelines for epidemiologic studies on epilepsy. Commission on Epidemiology and Prognosis – International League Against Epilepsy (ILAE) 1993.

Gupta A. Febrile Seizures. Continuum (Minneap Minn) 2016.

Hampers LC, Spina LA. Evaluation and management of pediatric febrile seizures in the emergency department. Emergency Medicine Clinics of North America, 2011.

Publicado en Familia
Fuentes consultadas:
https://neuropediatra.org/2016/12/12/convulsion-febril/