15 fotografías históricas que no entenderías sin una explicación

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por Alberto Díaz Pinto
el 26/10/2016 en Historia

Desde que Joseph Nicéphore Niépce hiciera la primera fotografía en 1826, la gran mayoría de los hechos y acontecimientos históricos de gran importancia no han dejado de inmortalizarse a través de esta manifestación del arte.

Sin embargo, muchas de estas fotografías, a pesar de su importancia, no pueden ser entendidas debidamente sin una explicación. Por eso, hoy queríamos hacer un breve repaso a través de la historia, utilizando para ello 15 instantáneas que, si no se sabe lo que muestran, carecerían de sentido:

Lo que parece: una de esas fotografías en las que se ha suprimido el color parcialmente, solo para destacar otros elementos. Hoy día, podemos encontrar un montón de aplicaciones para nuestros smartphones capaces de hacerlo, por lo que no es de extrañar.

Lo que en realidad muestra: un pueblo completamente cubierto por la ceniza arrojada por el volcán Pinatubo en Luzón, Filipinas, durante su última erupción en junio de 1991. A pesar de que la fotografía puede resultar hasta hermosa, lo cierto es que en la tragedia murieron 847 personas y 250.000 se quedaron sin hogar.

Lo que parece: un soldado herido o muerto en el campo de batalla.

Lo que en realidad muestra: se trata de un maniquí vestido con el uniforme del ejército británico durante la I Guerra Mundial, que fue utilizado por los alemanes para atraer a soldados enemigos para tenderles una emboscada.

Lo que parece: un grupo de personas saltando una frontera.

Lo que en realidad muestra: precisamente se trata de eso, pero la foto no fue tomada en una frontera cualquiera, sino en el Muro de Berlín, que separaba la RFA -República Federal de Alemania- y la RDA -República Democrática Alemana-. Lo insólito de esta fotografía es que la gente que vemos saltando lo hacía en el sentido inverso al que lo hizo la gran mayoría, hacia la RDA. Se trababa de un grupo de ecologistas y anarquistas que buscaron refugio en la Alemania socialista ya que estaban siendo perseguidos por los grupos antidisturbios debido a la ocupación de una zona donde iba a construirse una autopista cercana al muro.

Lo que parece: dos aviones surcando el inmenso cielo azul.

Lo que en realidad muestra: efectivamente, son dos aviones surcando el cielo, pero lo que se ve en la fotografía es el océano. Y es que esta fue tomada por el astronauta André Kuipers desde la Estación Espacial Internacional en 2012.

Lo que parece: un bombero eligiendo una calabaza tranquilamente en un puesto, mientras una casa arde al fondo.

Lo que en realidad muestra: en realidad, esta fotografía realizada por Joel Sternfeld tiene trampa. Aunque en un primer momento no daba crédito a lo que estaba presenciando, Sternfeld pronto comprendió lo que ocurría realmente. Lo que se ve en la fotografía es un ejercicio de entrenamiento, totalmente controlado. El bombero de la imagen solo estaba tomándose un descanso.

Lo que parece: una tranquila y apacible zona residencial a las afueras de una gran ciudad.

Lo que en realidad muestra: en realidad se trata de la fábrica de aviones de Boeing en Seattle. Durante la II Guerra Mundial, y para despistar al enemigo, el ejército estadounidense camufló sus factorías bajo inmensas mallas que simulaban paisajes urbanos.

Lo que parece: unos niños jugando con bloques.

Lo que en realidad muestra: no son simples bloques, sino fajos de marcos alemanes de curso legal, por valor de varios millones. La depresión económica alemana tras la I Guerra Mundial hizo que hacia 1923 una cantidad tan grande de dinero no valiese prácticamente nada.

Lo que parece: un corredor entrando en el estadio tras una larga maratón.

Lo que en realidad muestra: se trata de un impostor llamado Norbert Sudhaus que se unió a la carrera poco antes de entrar al estadio, durante los JJ. OO. de Munich. A escasos 100 metros de la meta, los comisarios se dieron cuenta de la farsa y le obligaron a abandonar su carrera.

Lo que parece: soldados posando en una fotografía durante la I Guerra Mundial.

Lo que en realidad muestra: efectivamente, pero lo insólito de esta imagen es que en ella podemos ver a soldados alemanes y británicos posando, cuando se supone que en ese momento eran enemigos. La fotografía fue tomada en la Navidad de 1914, cuando los soldados de ambos bandos acordaron, con la oposición de sus mandos superiores, llevar a cabo una tregua. Durante ese día y esa noche, soldados de una parte del frente occidental cantaron villancicos, se hicieron fotos, se intercambiaron “regalos” y no dispararon ni una sola bala.

Lo que parece: un astronauta a la deriva por el espacio.

Lo que en realidad muestra: en realidad es un traje de astronauta lleno de ropa sucia, puesto en órbita por los cosmonautas rusos en un alocado proyecto. Su fin era el de crear un satélite artificial efímero que utilizara la radio del traje, a la que añadieron una antena, paraç poner en contacto a los radioaficionados de la Tierra con la estación.

Lo que parece: un soldado saliendo de un barracón con una especie de mochila o caja con víveres.

Lo que en realidad muestra: la foto, tomada en 1945, muestra a Harold Melvin Agnew, un reconocido físico estadounidense inmerso en el proyecto Manhattan y participante en la misión Hiroshima, el primer ataque nuclear de la historia. Lo que sostiene en la mano es, en realidad, el núcleo de plutonio de la bomba Fat Man, la bomba arrojada sobre Nagasaki tres días después de la de Hiroshima, y que fue la causa de la muerte de 70.000 personas.

Lo que parece: un par de altos mandatarios cogidos de la mano, en una época donde se supone que no estaba bien visto.

Lo que en realidad muestra: nada más lejos de la realidad, en la imagen podemos ver al ex canciller alemán Helmut Kohl con ex presidente francés François Mitterrand, reunidos en el 70 aniversario de la batalla de Verdún, una de las batallas más sangrientas de la historia de la humanidad. Mitterrand extendió su mano a Kohl en un gesto de amistad que simboliza las lecciones aprendidas después de un pasado terrible.

Lo que parece: Albert Einstein sacando la lengua.

Lo que en realidad muestra: efectivamente, y es más que probable que hayáis visto esta imagen cientos de veces en multitud de sitios pero, ¿sabéis dónde y cuándo fue tomada realmente? Bien, se tomó durante el 72 cumpleaños del físico, justo después de un evento en su honor en Princeton en 1951. Después de terminar de posar para la prensa, el fotógrafo Arthur Sasse rogó a Einstein que sonriera para su cámara. En lugar de eso, Einstein, pensando que el fotógrafo no sería tan rápido, sacó la lengua y giró la cabeza hacia el otro lado. Probablemente, la razón por la que Einstein hizo el gesto era para tratar de arruinar la foto, pero su plan fracasó.

Lo que parece: un grupo de niños adinerados al lado de unos pertenecientes a la clase obrera.

Lo que en realidad muestra: efectivamente muestra eso, pero va mucho más allá. Esta foto, tomada por Jimmy Sime en 1937, ha sido utilizada hasta la saciedad para explicar la diferencia de clases británica en aquella época.

Lo que parece: una mujer dejándose acicalar el pelo.

Lo que en realidad muestra: todo lo contrario, un grupo de civiles afeita la cabeza a esta mujer en señal de retribución vergonzosa por haber mantenido relaciones con los nazis durante la ocupación de Francia. Cuando el país fue liberado, cientos de mujeres desfilaron hacia el mismo destino. Se cree que la joven de la fotografía era una prostituta francesa que prestó sus servicios a los soldados alemanes.

Fuentes: unabrevehistoria (un blog muy interesante, por cierto) y rarehistoricalphotos

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