No gastes dinero en el cuidado de tu huerto, solo invierte ilusión y tiempo. El resto de necesidades pueden cubrirse de forma económica poniendo algo de cuidado, usando tu basura y reciclando algunos objetos cotidianos. No te lo pierdas.

Respeta la distancia entre plantas

Cada tipo de planta necesita un área determinada para crecer sin tener que competir por los nutrientes y el sol. Respetarlo es fundamental si se desea obtener una buena producción.

Siembra con cabeza y distribuye las plantas de menor tamaño en primera fila aumentando progresivamente según su altura máxima. Deja las plantas trepadoras en el final. Aquí tienes una explicación detallada.

Reutiliza objetos cotidianos

No gastes dinero en tiestos y bancales, constrúyelos tu mismo con objetos viejos y cotidianos. Desde zapatos hasta cajones, muebles, bañeras y viejas cacerolas. Recicla y disfruta de un huerto súper original.

Crea tus propios pesticidas orgánicos

Los pesticidas químicos son caros y su seguridad alimentaria se encuentra en entredicho. Aquí tienes 5 pesticidas ecológicos y eficaces para hacer en casa.

Añade un poco de peróxido de hidrógeno a tu agua de riego para que crezcan fuertes y sanas

Con solo añadir una cucharadita de agua oxigenada por cada litro de agua, tus plantas crecerán de forma vigorosa y libre de enfermedades.

Renueva el mantillo de tus plantas regularmente

El mantillo contiene muchos nutrientes y su textura ligera permite que las raices crezcan fácilmente. Esto es fundamental y por ello debemos renovar la tierra al menos una vez cada temporada.

Fabrica tu propio compost

Reciclar y convertir tus desechos en compost es una manera sencilla de abonar tus plantas y ahorrar mucho dinero. No lo dudes.

Declara la guerra a las malas hierbas

Las malas hierbas compiten por los nutrientes con tus plantas e incluso puede provocar su muerte. Por ello no debemos descuidar el cuidado del jardín, arrancando todas ellas apenas comiencen a crecer.

Cubre tus plantas mientras crezcan

Utiliza botellas y garrafas de agua recicladas para proteger de las inclemencias y los insectos a tus plantas cuando éstas son aun pequeñas y vulnerables.

Transplanta lo menos posible

Como decíamos al principio, es mejor planificar bien la siembra y el espacio que la planta ocupará cuando crezca que andar transplantado ejemplares. El motivo es que la planta sufre durante este proceso y si no se realiza correctamente podría morir.

El riego por goteo es la mejor opción

Ahorra agua y nos permite despreocuparnos un poco de su cuidado. Si no puedes instalar un riego por goteo con programador, opta por la versión analógica.

Es muy fácil, todo lo que necesitas es una botella de agua. Llénala y realiza dos agujeros pequeños en la base. Después entiérrala hasta la mitad junto a la planta.

El contenido de la botella se irá liberando progresivamente según las necesidades de agua de tu planta. Cuando se acabe, retira el tapón para rellenar la botella tantas veces como necesites.

Etiqueta tus plantas

Un papel, un bolígrafo y unas palillos. Eso es todo lo que necesitas para etiquetar tus plantas. Es un gesto sencillo que nos permitirá estar seguros de los cuidados que debemos procurar a nuestro vegetal en crecimiento. Sin errores.

Usa tus desperdicios

vegetablegardener.com

vegetablegardener.com

Sin tener que pasar por el proceso de compostaje, hay desechos como la cáscara de huevo, los posos de café o la piel de plátano que pueden fertilizar nuestro huerto y asegurar el buen crecimiento de nuestras plantas. Úsalos.

Fuente: shareably.net

Publicado en Verde