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Pasamos una gran cantidad de horas en nuestro puesto de trabajo, por lo que no es de extrañar que algunos de los otros trabajadores lleguen a convertirse en nuestros amigos más cercanos. Les vemos todos los días, colaboramos, compartimos un sin fin de horas de almuerzo o cafés y, después de un tiempo, nos damos cuenta de que hemos ido creciendo en la vida y profesionalmente junto a ellos.

Al fin y al cabo, nuestro trabajo empieza a formar parte de nuestra vida; es el tiempo fuera de nuestros hogares, lejos de nuestros hijos y cónyuges, por lo que termina por convertirse en un asunto personal. Hoy queríamos daros 5 razones, que justifican por qué suelen surgir grandes amistades en nuestro entorno laboral:

1. Les vemos en nuestros mejores y peores días

Flickr: Omar Gurnah

Flickr: Omar Gurnah

Todo el mundo tiene días malos de vez en cuando. Para las personas que normalmente tenemos cerca, suele serles bastante fácil captar y reconocer, entre nuestros hábitos diarios de la jornada, las fluctuaciones que pueda haber en nuestro estado de ánimo.

Por eso, cuando se trata de un día particularmente malo, nos lo notan enseguida. Esto les dota de una capacidad de ayuda hacia nosotros que puede que otros no gocen.

2. Ambos jugáis en la misma liga

Flickr: Billy Wilson

Flickr: Billy Wilson

¿Alguna vez habéis tratado de explicar a una persona ajena al trabajo, lo que sea que hagáis en vuestras 40 horas de curro a la semana?. Si no, intentadlo alguna vez. Es muy probable que os resulte más difícil de lo que creías.

Cada industria, empresa o puesto de trabajo dentro de la misma, tiene sus propias peculiaridades y formas de actuar. Vuestros compañeros de trabajo saben lo que hacéis, incluso si están en otro departamento, pues siempre habrá patrones similares. Están presentes en todos los retos y logros a los que tendréis que ir haciendo frente desde vuestra silla.

3. Inspiran la competencia y el crecimiento saludable

Flickr: alpuerto

Flickr: alpuerto

Los compañeros de trabajo son los que te animan a afrontar cada nuevo proyecto, aconsejándote lo mejor posible a través de su experiencia en la empresa.

Te darán el mejor asesoramiento posible, al igual que tú a ellos. Solo aseguraros de que la competitividad sigue siendo amistosa y de alegraros por sus logros.

4. Llegan a conocer tus hábitos

¿Paras a tomar café todas las mañanas antes de ir a la oficina?

¿Compráis siempre esa marca de ensalada porque os parece más apetitosa?

¿Siempre llevas el mismo tipo de bocadillo para el almuerzo?

Es muy probable que vuestros compañeros de trabajo lo sepan. Si conocen las respuestas a todas preguntas, estoy bastante convencido de que también sabrán cómo os gusta tomar el café, cuál es vuestra marca favorita y si preferís azúcar o sacarina.

Del mismo modo, saben a qué hora salen tus hijos del colegio y en qué aprovechas tus ratos libres. Al fin y al cabo es una rutina que, en cierto modo, también está presente en sus vidas.

5. Tienes la oportunidad de disfrutar de “horas felices” con ellos

Flickr: BluEyedA73

Flickr: BluEyedA73

¿Alguien está de celebración porque lleva 10 años en la empresa o es su cumpleaños?. Hora feliz.

¿La compañía tiene un nuevo proyecto de los gordos entre manos?. Hora feliz.

¿Alguien simplemente tiene sed?. Hora feliz.

Todos sabemos que es en esas “horas felices”, cuando realmente llegas a conocer a la gente que trabaja contigo. Después de todo, no hay nada de malo en hacerse amigo de aquellas personas que pasan contigo 260 días al año.

En ocasiones os daréis cuenta de que vuestra relación con ellos puede llegar a ser una de las amistades más cercanas y duraderas que existen.

Fuente: Elite Daily

Publicado en Miscelánea