La vida transcurre llena de eventos que muchas veces escapan nuestro radar emocional y racional. Al final del día tal vez nos quedamos con una o dos impresiones de lo que nos sucedió esa jornada y la mañana siguiente sentimos que volvemos a empezar desde cero.

Desafortunadamente, a veces cometemos los mismos errores que el día anterior, seguimos sin lograr nuestras metas, nos tropezamos con las mismas situaciones, y nuestras reacciones no cambian. ¿Por qué? Porque no tenemos un modo de llevar registro de lo que nos pasa para poder planear y prever – y para esto, un diario es algo ideal.

Hablar de un “diario” tal vez te genere una reacción negativa, pues inmediatamente te haga pensar en adolescentes confundidos y atormentados por las novedades que la vida les presenta mientras enfrentan la madurez. Sin embargo, sin importar la edad, todos tenemos momentos en los que necesitamos claridad, retrospectiva, análisis y razonamiento.

Y esto es precisamente lo que un diario nos puede aportar: es una herramienta que aclara nuestro pasado e ilumina nuestro camino hacia adelante.

1. Un diario te ayuda a estar más conectado con tus emociones, valores y metas

Escribir acerca de lo que crees, por qué lo crees, cómo te sientes y cuáles son tus metas aclara conceptos sobre ti mismo y los demás. Es un proceso en el que tienes que descubrir lo hay dentro de ti y describirlo a detalle.

Considera, por ejemplo, que trabajas en algo que realmente no te gusta. Lo haces por costumbre, porque lo normal es que trabajes, porque nadie se queja al respecto, y por lo tanto ahí sigues. Con un poco de introspección, al escribir sobre tu experiencia laboral diaria te darás cuenta lo infeliz que eres y los pasos que debes tomar para recuperar la motivación profesional. Llevar un diario te permite ser honesto y consecuente contigo mismo.

2. Los diarios mejoran la claridad mental, ayudan a resolver problemas y a no perder el enfoque.

Uno de los principales beneficios de escribir un diario es organizar el desorden mental. ¿Cómo funciona? Es simple, cuando tienes un problema y lo transfieres al papel – o a un medio electrónico – vacías tu mente dejando espacio para la resolución de problemas en lugar de la acumulación de problemas.

Al escribir y convertir ideas amontonadas en tu cabeza en oraciones que tienen sentido, las cosas se van simplificando y aclarando. Tienes la oportunidad de ver tus ideas y organizarlas en listas de cosas por hacer, puntos de conversación a tratar con alguien, metas personales o lecciones aprendidas.

3. Un diario te da percepción y entendimiento

Como consecuencia positiva de la claridad mental, estarás más abierto a percibir lo que antes no habías podido ver en tu vida. Escribir en un diario es básicamente tener una conversación contigo mismo. Esto saca a relucir detalles que han pasado desapercibidos con las ocupaciones diarias. Tus notas se convierten en alguien que te ayuda a señalar lo que necesita más atención. Haces conexiones y deducciones que no sucederían de otro modo.

Una vez que tienes varias entradas en tu diario puedes ir notando patrones de pensamiento o conducta, temas recurrentes, cambio constante de metas, relaciones que no son saludables, etc. Todos estos temas serán más fáciles de enfrentar y digerir con la ayuda de un diario.

4. El diario lleva cuenta de tu desarrollo personal general

La vida transcurre rápidamente. No siempre tenemos tiempo para detenernos y analizar lo que sucede en cada momento, así que no somos conscientes del paso-a-paso que lleva nuestro progreso. Un buen día nos encontramos en el futuro y no tenemos ni idea de cómo llegamos ahí.

El hábito de llevar un registro diario nos ayuda a ver cómo cambiamos a través del tiempo. Podemos notar con claridad nuestros aciertos y nuestras fallas, y aprendemos de nuestros errores.

5. Llevar un diario facilitará tu crecimiento personal

Lo mejor de escribir un diario es que, sin importar el tema del que escribas, lo más seguro es que sea una experiencia enriquecedora que promueva tu crecimiento. No es posible regresar a alguna entrada en la que en la que narramos una experiencia negativa y reaccionar con indiferencia. Siempre nos motiva a ser mejores, a volver a intentarlo. Con constancia, indudablemente notarás mejoras en ti mismo.

Pues manos a la obra.

Tal vez decidas redactarlo como un blog en una plataforma abierta al público, o quizá llevarlo en un cuaderno que guardas celosamente en tu mesita de noche. Puedes escribir una o más veces al día; a primera hora de la mañana o antes de dormir. Lo importante es que no desaproveches esta gran herramienta de crecimiento personal que tienes a tu alcance. 

Publicado en Miscelánea
Fuentes consultadas:
https://michaelhyatt.com/daily-journal.html
http://www.lifehack.org/articles/communication/journal-writing-5-smart-reasons-why-you-should-start-doing-today.html