Aunque todo el mundo tiene un cazo o cacillo en casa, desde que el microondas se coronó como el electrodoméstico ideal para calentar la leche y otros líquidos, este utensilio de cocina languidece en un cajón.

Sin embargo, su pequeño tamaño y larga asa lo convierten en una olla con múltiples usos, algunos tan curiosos como los que te presentamos a continuación.

Calentar huevos y pelarlos fácilmente

El tamaño del cazo lo convierte en la olla ideal para preparar huevos duros, y también realizar el truco del cambio de temperatura brusco para poder pelarlos.

Este truco consiste en sacar los huevos a un bol con hielo pero, gracias a su asa, podemos retirar el agua hirviendo y llenarlo de fría, sin manchar ningún otro reciepiente.

El cambio brusco de temperatura logrará que la cáscara se desprenda sin esfuerzo.

Aprovecha el agujero para dejar la cuchara

¿Cuántas veces te ha pasado que manchas la encimera por culpa de esa cuchara tan resbaladiza? Gracias al agujero del cazo esto no te sucederá nunca más. Aprovéchalo para dejar la cuchara en posición vertical. Eso sí, sacude bien los restos de comida antes.

Haz hielo picado fácilmente

¿Quién quiere un picahielo teniendo un cazo? Y es que la resistente y gruesa base del cazo resulta ideal para trocear el hielo.

Mete el hielo dentro de una bolsa tipo zip y luego golpéalo con el cazo a modo de martillo sobre una superficie dura. Verás que es extremadamente efectivo y fácil.

Plancha tu ropa en caso de emergencia

Este turco no es para todos los días, pero pongamos que tu plancha se rompe o que andas de viaje en un apartamento que no pone a disposición de los huéspedes una plancha. El cazo llega de nuevo al rescate.

Calienta un poco de agua en el cazo y retíralo del fuego; no hace falta que hierva. Después, utilízalo para planchar dejando un dedo de agua en el fondo. El agua retendrá el calor por más tiempo.

Solo un par de precauciones, asegúrate de que el tejido de tu prenda soporte el calor y que la base del cazo esté limpia. Si no, pon un paño entre medias para ir sobreseguro.

Pelar ajos

Si debes pelar una gran cantidad de ajos para alguna de tus recetas de cocina, utiliza un cazo con tapa para esta labor.

Introduce una cabeza de ajos en el interior del cazo y coloca la tapa. Agita fuertemente el cazo durante 20 o 30 segundos y todos los dientes quedarán pelados.

Si quieres ver cómo funcionan estos trucos en vídeo, aquí tienes un recopilatorio en inglés con los cinco.

Original: Simple Saucepan Life Hacks

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