La ciencia está llena de curiosidades y reacciones químicas fascinantes capaces de sorprender a niños y adultos y, sin embargo, esta asignatura suele ser una de las que más les cuesta entender a los escolares. Suele ocurrir que, con tanta fórmula, teoría y elemento químico, los niños -que suelen preferir ver y tocar antes que memorizar- se pierden.

Realizar experimentos químicos caseros es una forma ideal de despertar el interés por la ciencia en los más pequeños, para que en el futuro comprendan mejor esta disciplina.

Puede parecer complicado, pero la mayoría de nosotros poseemos en casa los ingredientes necesarios para realizar ciertos experimentos con total seguridad. Además, algunos de ellos son tan llamativos que los más pequeños de la casa, como si fuera magia, quedarán encandilados por ellos.

Prepara las gafas y la bata de laboratorio y pasa una divertida tarde de juegos con tus hijos con estos 6 sencillos experimentos científicos:

1. Agujeros mágicos

Este divertido experimento es ideal para hacer con grupos y desafiar la lógica de los más pequeños.

Materiales: 

  • Una bolsa de plástico con cierre hermético.
  • Lápices afilados
  • Agua
  • Papel absorbente

Instrucciones:

Reúne al grupo y preguntarles qué creen que ocurrirá si atraviesas una bolsa con el lapicero. Lo normal es que todos respondan que la bolsa estallará o que el agua escapará por el agujero.

Acto seguido atraviesa con buen pulso y firmeza la bolsa y deja a los presentes sorprendidos. Puedes hacer encima de tu cabeza para hacer enloquecer y reír a los niños.

Atraviesa la bolsa muchas veces y permite que los niños participen. Al final, retira los lápices y deja que el agua escape.

¿Por qué ocurre?

Explica que las bolsas están compuestas de polímeros, que son cadenas moleculares largas que juntas forman una superficie. Cuando las atraviesas con un lápiz afilado, lo que estas haciendo a escala microscópica es separarlas pero sin romperlas, por lo que siguen apretadas en torno al lápiz. Sin embargo, este material no tiene memoria, por lo que no es capaz de volver a juntarse cuando el lápiz es retirado y el agua escapa.

Puedes repetir el experimento con otros materiales como globos, bolsas de papel y otros para que los niños entiendan que cada material tiene propiedades distintas.

2. La sombra invisible

Materiales: 

  • Cerillas
  • Linterna
  • Otros objetos

Instrucciones:

Reúne a los niños frente a una pared y con la linterna proyecta la sombra de varios objetos.

Para finalizar, proyecta la sombra de una cerilla encendida y déjales comprobar que la llama no tiene sombra. Seguro que alucinan.

¿Por qué ocurre?

Podrás explicarle que las sombras se producen porque los cuerpos impiden el paso de la luz a través de ellos y que estos objetos se llaman opacos.

La llama permite el paso de luz, igual que el cristal y otros materiales similares. Se llaman transparentes o  translucidos en función de la cantidad de luz que dejen pasar.

3. La col de color

Gracias a este vistoso experimentos los niños podrán comprobar como las plantas absorben el agua.

Materiales: 

  • Hojas de col
  • Vasos
  • Colorante alimenticio
  • Agua


Instrucciones:

Permite que los niños llenen los vasos de agua y colorante mientras preparas las hojas de col. El colorante puede manchar la ropa por lo que es mejor que supervises su uso sin son muy pequeños.

Después, invítales a que sumerjan las hojas en los vasos de colores y déjalas reposar hasta que absorban el color de cada recipiente.

¿Por qué ocurre?

Las plantas absorben el agua a través de las raíces, transportando en suspensión todos los nutrientes que necesitan para la vida. Una vez absorbidos, la planta distribuye estos nutrientes y el agua a través del tallo hasta sus hojas.

El colorante te permitirá hablar de este fenómeno y de la importancia de regar las plantas de casa, una tarea en la que pueden empezar a iniciarse.

4. Pasta de dientes para elefantes

Materiales: 

  • 1/2 taza de agua oxigenada al 6 % ( Es imprescindible que sea del 6%)
  • 1 cucharada de levadura seca
  • 3 cucharadas de agua tibia
  • Líquido lavavajillas o jabón
  • Colorante alimentario
  • Una botella de plástico

Instrucciones:

Coloca la botella sobre la bandeja para proteger la zona de derrames; también puedes usar un plástico protector para el suelo si lo deseas.

Mezcla en en un vaso la levadura y el agua hasta que no queden grumos, puedes dejar que tu hijo los remueva bien usando una cuchara divertida o similar.

En la botella, mezcla el jabón de lavavajillas, el colorante alimenticio y 1/2 taza de agua oxigenada.

Por último vierte el agua con la levadura por el agujero de la botella y retírate para observar la reacción.

 

 

¿Por qué ocurre?

El hongo de la levadura provocará que el agua oxigenada se descomponga liberando oxígeno en forma de gas que, al contacto con el jabón, formará espuma de forma brusca.

Este experimento te permitirá hablar de los estados sólido, líquido y gaseoso, las reacciones químicas y las moléculas que componen los elementos. Pero lo mejor es lo divertido que es.

5. Botes luminosos

Materiales: 

  • Tarros de cristal
  • Pintura fluorescente
  • Pincel
  • Agua

Instrucciones:

Lava los botes bien y deja que se sequen. Con la pintura fluorescente, dibuja pequeños puntos con el pincel en el interior del bote.

Deja que seque y después recarga el poder luminiscente de la pintura con la luz del sol o de una bombilla.

¿Por qué ocurre?

Este experimento te permitirá hablar de la luz, la energía, la temperatura y de las propiedades luminiscentes de ciertos materiales.

Los pigmentos fluorescentes son capaces de absorber energía en forma de radiaciones electromagnéticas de onda corta no visible para luego emitir parte de esa energía con longitudes de onda visible.

Esa energía absorbida se libera lenta y continuamente, lo que hace que puedan seguir emitiendo luz en la oscuridad.

6. Cristales de golosina

Terminamos nuestra ronda de experimentos con los palitos de caramelo, una  golosina que les va a encantar.

Materiales:

  • agua
  • azúcar
  • palitos para brochetas
  • papel grueso
  • vasos transparentes
  • una olla
  • colorante de comida

Instrucciones: 

En una olla a fuego suave, disuelve 5 vasos de azúcar en 2 de agua y vierte el jarabe resultante en un vaso. Déjalo reposar y luego moja los palitos. Acto seguido, vuelca azúcar en un papel y pasa el palito mojado por él como si lo estuvieras empanando. Deja que seque durante una noche completa.

Al día siguiente, vuelve a disolver otros 5 vasos de azúcar por 2 de agua. Deja que repose 5 minutos y comienza a preparar los vasos.

Sirve el jarabe de azúcar en los vasos y agrega el colorante. Después, introduce los palitos evitando que toquen las paredes del recipiente. Ayúdate de unas pinzas para la ropa.

Después, espera tranquilo hasta que el azúcar se cristalice formato un palito de caramelo del color del colorante.

¿Por qué ocurre?

Cuando el agua se separa de la mezcla, la saturación disminuye y el azúcar resultante comienza a cristalizarse en las paredes del recipiente y, por su posición central, en el palo formando el caramelo.

Fuentes: Imgur.com, trusper.com, stevespanglerscience.com

Publicado en Miscelánea