Tardamos mucho tiempo en comprender por qué las heridas se infectan, por qué sufrimos dolor de garganta y tantas otras enfermedades. Eran las bacterias.

bacterias antibioticos 3

Primero desarrollamos técnicas preventivas basadas en la higiene para lograr controlarlas, pero cuando descubrimos los antibióticos, la lucha se volvió una fiesta.

Nos creímos invencibles y comenzamos a abusar de ellos hasta hacerlos ineficaces. Hoy, una nueva legión de bacterias ultra resistentes comienzan a amenazar nuestra salud. Si no queremos agravar la situación, hay algunas cosas sobre los antibióticos que deberías saber.

Puedes desarrollar resistencia a los antibióticos, incluso tomándolos correctamente

antibioticos

Bueno en realidad no eres tú quien desarrolla resistencia, sino tus bacterias. Cada vez que tomamos antibióticos, un pequeño porcentaje de bacterias -las más resistentes- sobreviven.

Es simple selección natural y ellas son mejores que nosotros

Las bacterias resistentes lograrán replicarse pasando este rasgo a las siguientes generaciones, saltando de un huésped a otro. Es una especie de selección natural, en la que las bacterias más fuertes sobreviven volviéndose inmunes a los antibióticos; algo malo para nosotros, que no hemos logrado ser resistentes a las bacterias.

Los antibióticos no funcionan contra la gripe o el resfriado común

Muchas personas se automedican con antibióticos para tratar sus catarros o procesos gripales, pero esto es un error mayúsculo. Los antibióticos solo son eficaces contra enfermedades provocadas por bacterias, tales como la faringitis estreptocócica o algunas infecciones de la piel. El resfriado común y la gripe son enfermedades víricas, por lo estos medicamentos carecen de efecto sobre ellas.

La Organización Mundial de la Salud considera que el uso indebido de antibióticos para tratar enfermedades virales, es una de las principales causas del aumento de la resistencia a los antibióticos.

Siempre hay que completar el ciclo de antibióticos recetado, incluso si nos sentimos mejor

bacterias antibioticos 2

Que nuestros síntomas mejoren, no significa que las bacterias responsables hayan sido completamente erradicadas. Es cierto que gran parte ellas -las más débiles- habrán sucumbido, pero las más fuertes aún siguen allí.

Si abandonamos el tratamiento antes de tiempo, dejaremos que las más fuertes sobrevivan y puedan volver a multiplicarse, causando una recaída formada por un grupo de bacterias más resistentes.

Nunca tomes antibióticos que fueron recetados para otros

Como bien explicábamos, el tratamiento y su duración son específicos para el tipo de infección y la gravedad de la enfermedad. Por ello, tomar antibióticos recetados para patologías antiguas o de otras personas, solo contribuyen al aumento de la resistencia.

También pueden poner en peligro nuestra salud, pues de no ser el antibiótico adecuado para nuestra afección, esta se agravará.

Jamás tomes antibióticos caducados

La fecha de caducidad de los medicamentos no es un complot de las farmacéuticas para aumentar sus ventas, es sentido común. De igual forma que una persona tiene una esperanza de vida determinada, el principio activo de un medicamento puede dejar de ser efectivo pasado un tiempo.

Si tomamos un medicamento caducado que resulta ineficaz, en lugar de mejorar nuestra enfermedad empeorará, poniendo en riesgo nuestra salud.

Los antibióticos no siempre son la respuesta

bacterias antibioticos 1

Siempre decimos que un cuerpo que no se usa se atrofia, y con el sistema inmunitario ocurre igual. Es decir, cuando no permitimos a nuestro cuerpo hacer frente a una enfermedad sin ayuda, lo debilitamos.

Nuestro cuerpo posee la capacidad y las herramientas para luchar de forma natural contra muchas enfermedades víricas y bacterianas. La sudoración, la inflamación o la fiebre, son mecanismos defensivos que combaten la infección, pero debido a que resultan molestos los tratamos con antiinflamatorios, antipiréticos y antibióticos, abusando así de los fármacos.

Esto no significa que debamos dejar de medicarnos, sino que debemos dar una pequeña tregua a nuestro sistema inmunitario para tratar de resolver el problema solo. Si los síntomas empeoran o no notamos mejoría, entonces sí hay que recurrir al médico para que nos trate adecuadamente.

Te sorprenderá descubrir que muchos catarros pasan en un día de reposo sin tomar nada. A la larga, tu sistema se fortalecerá y serás menos propenso a enfermar.

Los antibióticos deben ser nuestra última baza a jugar, y no la primera, pues después de ellos estamos sin cartas para ganar la partida.

Fuente: Boredomtherapy.com

Publicado en Salud