La Edad Media siempre se ha visto como un periodo oscuro, decadente y marcado por los atrasos. Aunque actualmente se hacen esfuerzos por hacer ver que el Medievo no fue tan malo, es innegable que en este período se produjeron muchas desgracias. Guerras, violencia, hambrunas, enfermedades que se extendieron por continentes…Todo esto hizo que la vida por aquel entonces fuese complicada y que muy pocos pudiesen tener una vida larga y feliz. 

Aunque anteriormente las cosas no fueron mucho peor, durante la Edad Media la esperanza de vida era muy corta y la muerte era un tema que preocupaba a la población y que se aparecía con frecuencia. Continuamente había guerras, las ciudades y poblaciones carecían de higiene y cuando las cosechas no daban resultados, el índice de mortalidad se ponía por las nubes. 

Una de las enfermedades más conocidas, sino la que más, de la Edad Media fue la Peste Negra. La Peste Negra asoló Europa durante el siglo XIV, llevándose por delante a miles y miles de personas, sin importarle el estamento social al que perteneciese cada víctima. Esta enfermedad inspiró muchísimas obras de arte y literatura, y preocupó aún más a la población sobre el tema de la muerte. 

 

1. LOS CEMENTERIOS DE LA EDAD MEDIA

En la Edad Media, los cementerios eran bastante diferentes a los que tenemos actualmente. En lugar de estar destinados reunir restos de muertos, eran sitios en los que la gente se reunía para celebrar eventos importantes. Allí, por ejemplo, se llevaban a cabo obras de teatro, sermones, juicios, elecciones locales. Además, también ofrecían sus servicios las prostitutas de la época. 

En los cementerios de la Edad Media también se llevaba a cabo el comercio. Al pertenecer a la iglesia, no se pagaban impuestos, por lo que se establecían pequeños negocios. 

2. MIEDO A LA MUERTE SÚBITA

Actualmente todos deseamos una muerte indolora y repentina, mientras que en la Edad Media esto era de todo menos una idea agradable para las personas. Las muertes repentinas eran para los asesinos, para los suicidas y para los pecadores, no para personas con honor y honestidad hacia Dios. 

Se creía que la muerte súbita provocaba que el espíritu del fallecido vagara eternamente por el mundo de los vivos. Esto se debía a que, al morir de forma inesperada, quienes fallecían no habían recibido la preparación espiritual para la muerte. 

Los ritos preparatorios para la muerte se basaban en rezos y otros rituales y en la confesión de todos los pecados cometidos en vida, el reparto de los bienes y el asegurar la buena convivencia familiar.

Se han pintado numerosas imágenes en esta época que mostraban estos momentos, los de preparación para recibir a la muerte. En ellas, suele haber un contraste entre los creyentes y los pecadores. Los primeros mueren de forma pacífica, rodeados por sus familias y personas rezando; los segundos, entre monstruos, demonios y caras de espanto. 

3. ¿Y SI AL FINAL NO ESTABAN MUERTOS? 

En la Edad Media había unos métodos poco fiables a la hora de diagnosticar que alguien había fallecido. Básicamente, con que pareciese estar muerto, valía. 

La ausencia de respiración, una extrema quietud, y un mal aspecto, eran relacionados con la muerte de un paciente. Existían también métodos poco normales para asegurarse de que la muerte era real y de que no se iba a enterrar a una persona viva. Uno de ellos era causarle dolor al paciente, para ver si éste se quejaba o se despertaba. 

Las indicaciones generales del doctor de Gordon eran: 

1. Llamar a la persona por su nombre gritando.

2. Tirarle del pelo.

3. Colocarle los dedos cruzados o de forma dolorosa.

4. Pincharle con una aguja. 

5. Colocar una pelota de lana en su boca. Si los hilos se mueven es que está respirando. 

De todas formas en la Edad Media no se daban muchos casos de enterramiento de personas vivas, debido en parte a que el cuerpo solía permanecer en sus casas durante unos días antes del funeral. 

4. EL CIELO, EL INFIERNO, EL LIMBO, EL PURGATORIO Y LA RESURRECCIÓN 

En el Más Allá de la Edad Media existían el paraíso y el infierno, opuestos extremos a los que acudían las personas honradas y los pecadores. Hasta el siglo XIII habían sido considerados por los cristianos como el único destino de las personas tras morir, en cambio, desde entonces adquirió fuerza el purgatorio. 

El purgatorio era el punto medio entre el paraíso y el infierno, el lugar al que van las almas que necesitan purificarse para acceder a la gloria y beneficiarse de lo actos de piedad que hayan hecho en la Tierra. En el siglo XIII también empieza a concebirse la existencia del limbo, el lugar donde van las almas de los niños fallecidos sin bautizar. 

Por otro lado, la población cristiana estaba convencida de que resucitarían tras pasar por el Juicio Final. Por ello, las personas solían enterrarse en la parroquia, rodeados de personas conocidas, y eran acompañas en el funeral por gente del entorno. Así, se aseguraban de que en un futuro tendrían una compañía conocida. 

5. TUMBAS Y ATAÚDES

Durante la Alta Edad Media, el cuerpo se colocaba en un foso excavado en la tierra, junto con algunas pertenencias y ofrendas del muerto. 

En cambio, en la Baja Edad Media, las tumbas pasaron de ser sencillas y de no tener inscripciones, a estar adornadas. 

Los ataúdes eran generalmente de madera y estaban decorados con elementos más elaborados y relacionados con la religión, al igual que las lápidas, en las que se comenzó a escribir el nombre del difunto

Como era de esperar, existían diferencias entre las tumbas y lápidas de pobres y ricos. Entre la nobleza y la realeza, las tumbas fueron ganando en adornos y esplendor, colocando figuras sobre la lápida que simbolizaban el poder y estatus social que había tenido el difunto en vida. 

6. ¿ES LA MUERTE UN HOMBRE O UNA MUJER? 

A pesar de que actualmente a la muerte se le suele representar como una mujer, lo cual quizás dependa del género de la palabra dado que en español “muerte” es femenina, en la Edad Media y el Renacimiento era en la mayoría de los casos un hombre

Algunos consideraban que la Muerte se formaba a partir del relato bíblico de la expulsión de Adán y Eva del Paraíso. Dios había advertido a Adán de que no debería comer el fruto prohibido si deseaba evitar ser castigado con la Muerte. Adán acabó ignorando su consejo, convirtiéndose en símbolo de ésta, en contraposición de Jesús, que venció a la muerte en la Tierra. 

Desde el siglo VIII hasta el siglo XIII, las pintura medievales que representaban la crucifixión de Jesús mostraban a Adán como símbolo de muerte, mientras que la Vida era una mujer. 

Por otro lado, existía una perpectiva que culpaba a Eva del Pecado Original. Eva había provocado que Adán se comiese el fruto, y María era una mediadora hacia la vida eterna. Por ello, en algunas representaciones de la Muerte en la Edad Media se ve a una mujer

7. SUICIDIOS MASIVOS POR HONOR 

La muerte era algo en lo que pensaban con frecuencia quienes vivieron durante la Edad Media, y también algo a lo que se recurría por honor. Aunque esto ha ocurrido en varios momentos de la Historia, en la Edad Media se dieron casos muy extremos. 

Uno de ellos ocurrió el 25 de febrero de 1336. Las cuatro mil personas que se encontraban defendiendo el Castillo Pilenai, en Lituania, se vieron rodeados y superados por sus enemigos. Para evitar ser capturados y convertidos en esclavos, plantaron fuego al castillo, lo destruyeron totalmente y después se suicidaron en grupo. De esta manera, mantuvieron su honor. 

Publicado en Insólito
Fuentes consultadas:
http://listverse.com/2017/05/18/top-10-weird-facts-about-death-dying-in-the-middle-ages/
http://historiaybiografias.com/edadmedia13/
http://lahistoriaheredada.com/la-muerte-y-los-rituales-funerarios-en-la-edad-media/
http://www.vix.com/es/btg/curiosidades/7222/5-increibles-formas-en-las-que-la-gente-moria-en-la-edad-media
http://muerte-edadmedia.blogspot.com.es/p/quien-era-la-muerte-en-la-edad-media.html