Hace tiempo que Marvel vio que necesita un recambio generacional, que su masa crítica de lectores estaba entrando en su cuarentena (por no decir más) y que es necesario abrirse a nuevas hornadas de lectores para poder seguir contando historias. Pero eso no sería posible si antes no se cambia de enfoque. Desde los años 90 ha habido varios intentos: desde aquella fiebre de amerimanga que tomó algunas cabeceras mutantes (¿os acordáis de Joe Madureira, Humberto Ramos y compañía?), pasando por las primeras series “para lectores adultos” cuando Marvel se deshizo del Comics Code, hasta la constante necesidad de hacer borrón y cuenta nueva del universo superheroico; en fin, como decía aquel, cambiarlo todo para que todo continúe igual.

Pero es cierto que, de un tiempo a esta parte, Marvel ha conseguido llamar la atención de los lectores con nuevas series que se alejan de la incómoda y farragosa continuidad de los personajes para traer historias frescas, con nuevos enfoques y apelando al lector casual. Entre esas series podríamos contar las últimas etapas de Spider-Woman, La chica ardilla, La Visión, She-Hulk, Ojo de Halcón, Caballero Luna, o Ms. Marvel.

  • Porque lo guioniza una mujer

Ya sabemos que eso no es una novedad, que ha habido y hay guionistas mujeres en Marvel: desde las veteranas Ann Nocenti o Louise Simonson, hasta las actuales Kelly Sue DeConnick, Michele Fazekas, o Tara Butters, pero el hecho de que la editora de la, Sana Amanat, y la guionista G. Willow Wilson sean ambas musulmanas han hecho que la serie pueda llevar unos determinados derroteros que forman parte del siguiente punto.

  • Porque visibiliza minorías

Kamala Khan es una joven de origen paquistaní, y por tanto representa a una minoría étnica y religiosa, pero el cómic no se queda en eso. Dentro de su propia familia, bastante conservadora en sus tradiciones, tenemos incluso al hermano que podría representar una rama más fundamentalista de la religión, aunque por supuesto no llega a los extremos radicales que estáis pensando. El mejor amigo de Kamala tiene dos madres, y una de las profesoras del instituto es una mujer minusválida y negra. No son detalles al azar: Wilson está deliberadamente poniendo el foco sobre minorías consciente de que su visibilidad contribuye activamente a su normalización.

  • Porque no necesitas estar al tanto del universo Marvel para leerla

Una de las peores cosas de los cómics de superhéroes es el terrible lastre que conlleva su lectura, y uno siempre teme que ponerse a leer una nueva serie pueda representar ponerse al día con todo lo que ha ocurrido previamente en el universo superheroico en los últimos meses. Pues bien, para leer Ms. Marvel no hace falta haber leído un solo cómic de la Casa de las Ideas, ni siquiera cuando en el tercer tomo la serie se cruza con el crossover de rigor. Afortunadamente, la serie es independiente de lo que ocurre fuera de ella.

  • Porque es un personaje con el que las chicas podrán identificarse

Desde los personajes fundacionales de Stan Lee, Marvel siempre ha buscado la identificación con el lector, y Ms. Marvel busca a los lectores jóvenes de hoy en día, o incluso más: a las chicas. Al igual que la serie de Batgirl de Cameron Stewart y Babs Tarr, Kamala es una chica de hoy en día, con sus problemas de adolescentes, que está buscando su identidad al mismo tiempo que tiene que pelear con supervillanos para proteger Jersey. Y lo más divertido de la serie es precisamente cómo tiene que combinar ambas cosas y seguir siendo una chica normal.

  • Porque comparte el contexto millenial del lector

Asociado a lo que decíamos antes, la lectora (y el lector) apreciará la rabiosa actualidad del cómic, porque ese contexto no sería creíble si no se reflejara en él la era de las redes sociales que vivimos: las referencias a las series de televisión, Instagram o Tinder, fanfics, los memes o el cine y la música actual están a la orden del día. Los diálogos y las situaciones cotidianas hacen de este cómic una experiencia en la que muchos se podrán ver identificados.

  • Porque el sabor a superhéroes permanece intacto

No hemos de olvidar que, ante todo, Ms. Marvel es un tebeo de superhéroes, y como tal debe disfrutarse: habrá enfrentamiento con malosos, habrá crossovers (aunque los odiemos), habrá apariciones estelares de otros superhéroes (mi preferida, la de Lobezno en el primer tomo, cuando Kamala, tras conocerlo,  le dice: “No puedo creerlo. Me voy a desmayar. ¡Te puse en mi primer equipo de superhéroes de fantasía! ¡Mi fanfic de Lobezno y Tormenta en el espacio fue la tercera historia más votada de Molamazo el mes pasado!”), y habrá un montón de sopapos y situaciones de acción, sabiamente combinadas con el humor que destila la serie.

  • Porque el apartado gráfico es sobresaliente

En lo que respecta al dibujo, tenemos suerte de contar con un equipo de excepción: tanto los episodios dibujados por Adrian Alphona (Runaways)  como por Takeshi Miyazawa, los dos artistas regulares de la serie, son soberbios, y contribuyen a dar un toque diferente a la serie, alejado del típico estilo realista del género. Aunque Alphona es realmente bueno, mi favorito es sin duda Miyazawa, que demuestra que su influencia manga, aparte de ser obvia, no desentona en absoluto con el tono de la serie.

  • Porque ha ganado varios premios, incluyendo un Hugo

Entre los galardones que ha ganado, se cuentan los Eisner y Harvey al mejor guionista, ambos dos años consecutivos, además un Hugo o un premio en Angouleme, la meca de los cómics en Francia. ¿Necesitas más excusas para ponerte a leer Ms. Marvel? De momento han aparecido en español cuatro tomos. ¡Corre antes de que tengas más trabajo pendiente!

Publicado en Cultura y ocio
Fuentes consultadas:
https://en.wikipedia.org/wiki/Ms._Marvel_(Kamala_Khan)