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Independientemente de si tenemos pareja o no, a muchos nos gusta resultar atractivos. Y no me refiero únicamente al aspecto físico, sino a nuestra forma de ser. Con el tiempo, aquellos que solo se fijan en el físico entenderán que tener una cara bonita y el trasero en su sitio no lo es todo. Ni muchísimo menos.

Hoy veremos qué rasgos o hábitos nos hacen menos atractivos a ojos de los demás según varios estudios avalados por la ciencia. Toma nota:

La privación del sueño

Esto no solo hará que que nuestro aspecto físico sea menos atractivo, sino que, compartir esta información con otras personas hará que nos vean menos saludables, más tristes y menos responsables.

También puede sugerir falta de confianza y que estés más irritable. Y como todos sabemos, la confianza en uno mismo resulta bastante atractiva.

Siendo malo

Los buenos chicos no terminan necesariamente en último lugar. Un estudio encontró que aquellos que habían cometido una mala acción resultaban ser bastante menos atractivos que el resto, incluso cuando todas las personas a analizar tenían expresiones faciales neutrales.

Lenguaje corporal forzado

Se recomienda adoptar una postura más relajada y natural. Y no lo digo yo, sino una investigación estadounidense que centró sus estudios en las fotos de una aplicación para encontrar pareja. Quienes aparecían con una pose natural en sus fotos, eran elegidos por el resto en un mayor número de ocasiones.

Estrés

Al parecer, con el estrés sucede algo bastante similar a lo que ocurre con la falta de sueño. Y es que una vida demasiado estresante nos convierten en personas irritables y menos interesantes que el resto ante los ojos de los demás.

En un estudio realizado en 2013, se demostró que cuanto mayor es el nivel de la hormona del estrés en un hombre o en una mujer, menos atractivos resultamos para otras personas. Por tanto, aunque tengáis pareja, es bueno intentar bajar el ritmo y relajarnos un poco más.

Mostrarse demasiado feliz o demasiado orgulloso

La felicidad es buena, pero las mujeres tienden a no responder bien a los hombres que parecen demasiado felices. Del mismo modo, los hombres tienden a alejarse más de las mujeres que muestran mucho orgullo.

Un estudio realizado en 2011 a 1.000 personas heterosexuales, encontró que los hombres se sentían más atraídos por las mujeres que se veían felices y menos atraídos por las que mostraban más orgullo. Al contrario, ellas mostraron mucho más interés por aquellos que mostraban más orgullo que hacia los que sonreían en exceso.

Falta de sentido del humor

En 2009, un estudio desveló que la falta de sentido del humor es mucho menos deseable que un gran sentido del humor, tanto en hombres como en mujeres. De hecho, este puede ser un factor decisivo para elegir a alguien como pareja o no.

Después de todo, tener a alguien cerca que nos haga reír y que sepa afrontar las adversidades con una pizca de humor no tiene precio.

Pereza

No es ningún secreto que tener los niveles de energía de un perezoso no es una de las cualidades más deseables y, seguramente, todos estéis de acuerdo conmigo.

Las personas más perezosas, así como las que no se caracterizan especialmente por ayudar a los demás, suelen tener una puntuación de atractivo más baja.

Según las conclusiones de un estudio realizado en el año 2004, las personas más vagas e insolidarias resultan menos atractivas que aquellas que son más activas y amables.

Oler demasiado diferente o demasiado parecidos

Generalmente el ser humano busca compañeros que no sean demasiado similares, ni demasiado diferentes genéticamente, y establecen sus diferencias genéticas, en gran medida, a través del olfato.

Un estudio de 2006 demostró que cuando dos personas huelen de manera bastante similar se verán menos atractivas mutuamente. Y lo mismo sucederá si las dos personas tienen olores demasiado opuestos.

Deshonestidad

La sinceridad es una de las cualidades que más valoramos, especialmente en pareja, ya que es la base fundamental de cualquier relación.

Según ha demostrado la ciencia, no ser una persona honesta nos hace perder muchos puntos a ojos de los demás. Es más, perdemos más atractivo cuanto más importante sea la información sobre la que mentimos.

En un estudio de 2006, se asignó una serie de cualidades a un grupo de personas, tales como “honestos”, “deshonestos”, “inteligentes”, “poco inteligentes”, “dependientes” o “independientes”. En él se determinó que la falta de honradez era el único rasgo que tenía un impacto sustancialmente negativo en el atractivo.

Vía: twentytwowords, traducción y adaptación elaborada por La Voz del Muro

Publicado en Salud