Brittany Maynard era una joven normal y corriente que tras casarse comenzó a sufrir dolorosos pinchazos en la cabeza. Fue al médico por este motivo y le hicieron radiografías para diagnosticarla, pero su revelado descubrió que padecía uno de los cánceres de cerebro más agresivos que se conocen. Su esperanzaa de vida se calculaba en 10 años, pero el seguimiento de la enfermedad rápidamente señaló lo contrario: no le quedaban más de 6 meses de vida.

Un cáncer de este tipo apaga al paciente de una forma muy dolorosa, para éste y para su familia. Por lo que Brittany decidió mudarse a un estado donde estuviera permitida la Eutanasia. Antes que morir sufriendo decidió morir de forma placentera, al lado de los suyos y feliz. La fecha escogida ha sido dos días después del cumpleaños de su marido.

Una historia dura, que puede pasarle a cualquiera y que abre de nuevo el debate moral de la eutanasia. ¿Puede la gente decidir morir con dignidad? Déjanos tu opinión en los comentarios.

Fuente: CompassionChoices

Publicado en Miscelánea