Las herramientas están para facilitarnos la vida, por eso, algo tan sencillo como un abridor nos lo pone fácil a la hora de quitar la chapa a una cerveza. ¿Pero qué podemos hacer cuando no tenemos uno a mano? Después de trabajar varios años en una discoteca mientras estudiaba, he visto de todo, gente que las abría con el mechero, otros con los dientes -arjjj- e incluso apretando los pómulos y cerrando los ojos fuerte, atrapando la chapa entre medias -más grima todavía-. Cuando no tenía un abridor a mano, usaba la pinza de los hielos, pero si no tenía ni lo uno ni lo otro, acababa golpeándola con el canto de una mesa, que por consiguiente, acababa destrozando.

El truco que compartimos a continuación parece mucho más sencillo y práctico que todo lo que he comentado antes -por favor no intentéis lo de los ojos ni lo de los dientes-, aunque supongo que como en la mayoría de cosas, requiere algo de técnica para que nos salga perfectamente.

Original: Chow

Publicado en Miscelánea