Un sábado mi hermano tenía su primer entrenamiento de parkour y cuando estaba por irse le dije con toda la intención de que me invitara a ir con él “Cuando regreses me enseñas lo que aprendas” para mi suerte me invito a ir y no dejamos de ir en mucho tiempo. El grupo era pequeño pero fue creciendo muy rápido, los entrenamientos eran largos, de 3 a 5 horas todos los fines de semana y cada vez asistían más personas, hubo sábados en los que debíamos separarnos para entrenar porque éramos demasiados, 30 o 50 personas yo que sé, fue ya hace una década todo esto.

Cuando por fin el grupo se fue consolidando decidimos hacernos una playera de grupo, como un uniforme, identificarnos como parte de algo que cada vez era más grande.

Recuerdo que el día de entrega de playeras nos acompañó mi papá y estuvo fotografiando al equipo con su nueva piel. En Fin las playeras eran negras con un logo hecho por nosotros de color blanco y unas letras…, ¿Rosas? Sí, en efecto, pero cabe aclarar que era rosa macho, o eso decíamos porque no había para hacerlas nuevamente.

Los entrenamientos normalmente se desarrollaban de la siguiente manera;

1.- Llegábamos de goteo antes de la hora de iniciar el calentamiento.

2.- los primeros en llegar nos poníamos a platicar.

3.- Cuando llegaban los entrenadores nos poníamos a calentar con ellos.

4.- Sufríamos y veíamos sufrir a todos los que llegaban tarde.

5.- Terminaba el entrenamiento con largas charlas.

De estas charlas surgieron las ganas de jugar killer instinct, después mi hermano consiguió hacerse de una consola de Nintendo y decidimos juntarnos a jugar al terminar el entrenamiento, ese día solo estuvimos Heber, Fester, Tavo, Kala y Yo.

Se volvió costumbre juntarnos hacer tonterías después de los entrenamientos, por esas fechas yo no tenía un apodo estable, un fin de semana me llamaban “Pantorrilla cuadrada” otro “Mago falopio” por hacer trucos de magia chafos o temerario por mi peinado extraño. La verdad, me gustaba hacerle al tonto, era divertido.

En una ocasión recuerdo que me tire en el suelo y comencé a fingir que estaba poseído mientras gritaba mi nombre al revés “Zepol Sarertnoc Ile Leumas” Fue muy divertido, lo hacía cada vez que podía, en un restaurante, conciertos, entrenamientos, en fin en cualquier lugar. A partir de allí comenzaron a llamarme “Zepol” la verdad ningún apodo me ofendía pero tampoco me gustaba, bueno “Mr. Pff” me gustaba pero Zepol era distinto, me case con este apodo y es que me gustaba como sonaba y como se veía escrito. Paso el tiempo y a mí me seguían diciendo Zepol y yo era feliz siendo Zepol.

Nos seguíamos juntando los mismo de siempre después de los entrenamientos, a conciertos, a billares, maquinitas, a vagar por las madrugadas o llegar a casa de amigas a molestar y dentro de parkour monterrey nos comenzaron a llamar “Loz Zepoles”, no éramos los únicos con nombre, existían “Los Floks” Elaiaz, El Sr y justo y “Los Palomares” Ricardo, Armando y Gibran, la verdad no recuerdo si había algún otro grupo.

PD: Kala nunca acepto firmar ser parte de Loz Zepoles.

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