¿Has quedado con tus amigos para ver un partido y en el último momento te das cuenta de que se te ha olvidado meter las cervezas en la nevera? ¿tu previsión de refrescos para una fiesta fue insuficiente y ya no queda bebida fría para los invitados? o si símplemente quieres tomar una bebida fría que actualmente no se encuentra a la temperatura deseada, este truco te va a sacar de más de un aprieto.

Para llevarlo a cabo solo necesitarás hielo, agua, sal y un recipiente. La sal actúa haciendo que el hielo se deshaga, enfriando el agua a mayor velocidad que si dejáramos al hielo actuar por si solo. El agua empieza a perder temperatura aumentando su superficie de contacto con la lata o botella sumergida en ella. El resto es termodinámica, se va produciendo un intercambio de temperatura entre los dos líquidos que buscan alcanzar el equilibrio. Como resultado, obtenemos una bebida fría. Viva la física.

Tienes el tutorial en el siguiente vídeo.

Original: Dave Hax

Publicado en Miscelánea