La cinta americana es usada en infinidad de situaciones por su dureza y versatilidad. La hemos utilizado en muchísimas ocasiones para reparar casi cualquier cosa y suele aguantar estoicamente todo tipo de condiciones.

Otro uso que también se le da y que es mucho menos “apasionante” es en los secuestros, robos o cualquier actividad delictiva que requiera de inmovilizar a la víctima. Aunque parezca poco probable que suceda siempre es mejor conocer algún truco para soltarte, solo por si acaso.

Este es uno de esos consejos que esperamos que nunca tengas que utilizar y, por supuesto desde La voz del muro no animamos a que nadie actué de una manera temeraria ante alguna de estas situaciones. Dejamos a decisión tuya como deberías actuar y valores la peligrosidad de la situación.

En el siguiente vídeo veréis como Andrea Canning nos da unas pautas rápidas para liberar nuestras manos de cinta adhesiva sin ayuda de nada más que nuestra fuerza y un sencillo movimiento.

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