Nunca se puede dejar pasar la oportunidad de sacarle una sonrisa a un niño, más que nada porque no existen muchas cosas que puedan superar ese mágico momento.

Precisamente esto fue lo que hizo el motorista y protagonista del siguiente vídeo mientras se encontraba de ruta. Gracias a una cámara debidamente acoplada en su casco, el motero pudo inmortalizar esta entrañable escena.

Parado en un semáforo en rojo, este advirtió que le estaban mirando y señalando con el dedo…

Un niño que viajaba de copiloto con su madre estaba alucinando en colores con la moto de nuestro protagonista. Este, enternecido con la ilusión del pequeño, le invitó a hacer algo que sin duda consiguió alegrarle el día. ¿Te lo vas a perder?

Fuente:Coldhands

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