En Rusia, y seguro que también en otros lugares del mundo, existe un problema cada vez más común que llegados a un punto, los propios ciudadanos han tenido que intervenir: en los atascos, muchos coches sortean el tráfico invadiendo las aceras y las zonas de peatones. Atravesando parques y carriles bici, recorriendo varios Km por pisos no preparados para el paso de vehículos, suponen también un peligro para los viandantes, que son los que tienen que acabar apartándose para que el infractor pueda irrumpir por donde no debe.

El movimiento que se está encargando de denunciar estas acciones se llama “Stop a Douchebag” -que en castellano se entiende por algo así como “Parar al gili******”-. Su modus operandi consiste en ponerse delante del vehículo y obligarle a retroceder, pegándole una pegatina en el parabrisas si no lo hace -una muy difícil de quitar, por cierto-

Original: Stop a Douchebag

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