La semana pasada tuve la suerte de pasar mis vacaciones en Grecia, un país que vive un momento crucial para la historia de su pueblo y el destino de Europa.

La percepción que llevaba desde España fue muy distinta a la que percibí sobre el terreno. La televisión cuenta una historia muy distinta a la que se vive en Atenas. Allí la vida transcurría con tranquilidad mientras los griegos se preparaban para votar en su referéndum.

¡Ay los griegos! ¡Qué gran pueblo! Hospitalarios, amables y muy honrados. A pesar de la coyuntura económica nadie intentó cobrar de más, los precios siempre expuestos incluían impuestos y todos los taxis hicieron la ruta más corta.

Y es que el pueblo griego se esta comportando con un civismo ejemplar. Las colas de los cajeros son reales, pero discurren ordenadas sin prisas y no se aprecia alarma social. Los griegos creen que han hecho lo correcto y que las restricciones en el cobro de las pensiones y el dinero diario son necesarias para alcanzar un fin mayor. Nadie quiere salir del euro y todos admiten que deben pagar sus deudas, pero no a costa de morir de hambre.

Por norma general la gente se quejaba más de la situación que arrastran que de las consecuencias de no alcanzar un acuerdo. Lo helenos tienen claro que tras 5 años de restricciones y de obedecer a la Troika, la economía griega esta peor que nunca y que algo debe cambiar.

Aun es pronto para saber si el desafío obtendrá sus frutos, de momento un David contra Goliat, espera impaciente sin nada más que perder, mientras que las televisiones continúan contando su propia historia al servicio obviamente de los poderes económicos que las controlan. Afortunadamente nadie puede controlar el sentir de los griegos y aunque los periodistas intenten manipular a la opinión pública, cuando emiten en directo se producen escenas tan curiosas como estas.

Observa lo que ocurrió durante la emisión de las noticias en el canal de televisión griego MEGA, cuando al preguntar a un pensionista en la cola de un cajero el periodista y la redacción no escuchan el mensaje que querían oír. Todo un ejemplo de manipulación y falta de rigor informativo.

Original: Vergonzosa Manipulación en TV Griega

Publicado en Miscelánea