Si una canción ha tenido éxito en los últimos años sin duda ha sido Happy, y más que la propia canción, su videoclip. Como su creador Pharrell Williams ha reiterado en varias entrevistas, quería que Happy fuera una canción que formara parte de todo el mundo. Prueba de ello y de su buena voluntad es que han ido surgiendo innumerables versiones del videoclip por parte de gente de todo el mundo y en ningún momento se han emprendido acciones legales por los derechos de su música. Parece ser que siempre y cuando esta canción se utilice de una forma que no busque el lucro, sino hacer feliz a la gente, los abogados del creador no nos obligan a pasar por caja pagando licencias.

Prueba de ello es esta versión creada por Deaf Film Camp, una asociación de personas con discapacidad auditiva que han traducido esta canción al lenguaje de signos. Así, más personas podrán disfrutarla. ¡Excelente idea!

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