A veces vemos situaciones extremas en países con culturas muy distintas a los nuestras y pensamos “vaya cosas ocurren en esos lugares”. Ignorantes de nosotros que confundimos la calidad de vida del lugar en el que vivimos con la calidad humana. Viendo situaciones como las que venimos compartiendo a lo largo de todo este tiempo llegamos a la conclusión que cuanto más gente hay en un lugar, menos comunicativos nos volvemos y más nos encerramos en nuestra burbuja particular, ignorando todo acontecimiento que ocurra a nuestro alrededor consiguien que muchas cosas se vuelvan realmente invisibles ante nuestros ojos.

El siguiente vídeo es un experimento social donde un niño de unos 10 años vestido únicamente con una camiseta rasgada pide ayuda en las calles de Nueva York, a una temperatura de -15ºC. Las reacciones de la gente nos dejan petrificados, y la persona que se interesa por él al final del vídeo no la esperaríamos de no haber aprendido lo que hemos estado viendo en los últimos experimentos. En la urbes, los acomodados ignoran a los que no lo están.

Original: OckTV

Publicado en Miscelánea