Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana…

En el planeta Bucelin, vivía un hombre llamado Budín, que trabajaba en las minas de galletas. Era una persona normal en la región Toddy. En las minas de la región abundaban las galletitas, Budín se encontraba minando unas chispas de chocolate en lo profundo.

Aquellas chispas estaban calientes, parecían recién hechas. La piedra era esa vainilla endurecida que tienen las galletas, entre ellas, estaban las chispas.

Mientras picaba las chispas, la vainilla que contenía la veta de chispas se derritió, al igual que las chispas. Ésto casi provoca la caída de Budín a las chispas y vainilla hirviendo.

Cuando esa vainilla se derritió, dejó un hueco, donde había un pasillo hecho con ladrillos de chocolate. A los lados, parecía que había un vacío infinito, pero en el fondo, había chocolate hirviendo, o también conocido como chocolava.

El pasillo lo llevó a una plataforma con forma hexagonal, también hecha con ladrillos de chocolate, y algunos de vainilla. Había 4 pasillos, uno a la derecha, uno a la izquierda, uno adelante y otro, por el que vino Budín. Todos se conectaban con la plataforma central cimétricamente.

En el centro de la plataforma había un plato flotante, y encima, había lo que parecía un pedazo de pan marmolado, con vainilla y chocolate, que ahora conocemos como Budín.

Budín tomó ese objeto y salió de la mina con él; quería mostrarle al mundo su descubrimiento

Cuando salió de la mina no había mineros. Había varios picos tirados en el suelo y una vagoneta volcada. El Volcán Toddy había hecho una erupción. El chocolate hirviendo salía de ahí adentro, y todo el pueblo estaba corriendo para no ser convertidos en chocopiedra.

Budín corrió por todo el pueblo, y como última opción tenía que ir al alto edificio de la EECB (Estación Espacial Central de Bucelin).

Le presentó su descubrimiento a un geólogo que escapaba de la chocolava y también decidió venir a la EECB, ya que era un edificio muy alto. El geólogo le recomendó que rápidamente le informe a un científico sobre eso; lo hizo, y el científico ayudó a Budín a ir con un astrónomo. Metieron el misterioso objeto en una cápsula para enviarlo al espacio para que una raza avanzada lo descubriese. Budín se puso a escribir una carta, y decidió llamar a su descubrimiento “Budín” (le gustaba el crédito) y lo llevó a la cápsula, junto al budín.

El lanzamiento comenzó, y fue llevado exitosamente al espacio.

                                                                   1405 años después…

La cápsula con el budín sigue vagando por el espacio, entró hace 72 años en el sistema solar.

Un día, entró en la atmósfera de un planeta llamado Tierra. Ahora el Budín/Pudin/Pudín/Pudding/Budino/Budding/Poeding/Pudingo/πουτίγκα/(Como le digan en tu país :v) se volvió una comida típica en las fiestas… ¡Feliz año nuevo! 😀

 

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