El protagonista de este video es un cachorro de pit pull que en su corta vida tuvo muy mala suerte y muy buena suerte a la vez. Su nuevo acompañante, un humano con barba y gorra, lo encontró en la calle deshidratado y cubierto de parásitos en unas condiciones lamentables. Tras aplicarle los primeros cuidados lo llevo al veterinario, donde pasada una semana recobró la energía, pero aun se encontraba débil. Cuando su rescatador se acercó a la camilla, el cachorro comenzó a olfatear algo familiar. Su reacción no tiene precio y es pura gratitud y ternura.

Una mistad que seguro se afianzará mucho más desde ese momento.

Original: Puppies Lovers

Publicado en Miscelánea