El hábito del tabaco, pese a la creciente concienciación general de sus efectos perjudiciales en la salud, se adquiere cada vez con menos edad. En este experimento con cámara oculta un niño de 8 años va pidiendo fuego para encender un cigarro, con el paquete de tabaco en la mano.

De las reacciones de la gente resaltamos varias cosas que comentar:
1.- Hipocresía: Aquellos que le dicen al niño que no fume mientras que ellos están fumando, así no se puede dar ejemplo.
2.- Irresponsabilidad: No sé que se le puede pasar a alguien por la cabeza para facilitarle fuego a un niño de 8 años.
3.- Responsabilidad: Los que no sólo dicen al niño que no debe fumar, sino que actúan quitándole el tabaco.

El mejor ejemplo que podemos dar a los más pequeños respecto del tabaco, es no fumar delante de ellos. Si no puedes dejarlo, al menos, intenta no grabar esa imagen de normalidad al fumar en ellos.

Original: Whatever

Publicado en Miscelánea