¿Son los empleados de recursos humanos racistas? ¿es el nombre de una persona importante para su éxito profesional? Esto debió pensar José Zamora, que para encontrar trabajo tuvo que quitarle una letra al suyo.

A José nadie podía decirle que no tenía interés en encontrar trabajo, todos los días escribía a al menos 50 ofertas de trabajo. Una labor que le llevaba mucho tiempo y en la que no desistía a lo largo de varios meses. A pesar de su titánica forma de escribir a los ofertantes, nadie nunca se puso en contacto con él. Nadie le devolvía un correo electrónico ni una llamada de teléfono.

Todo cambió cuando un día decidió cambiar su nombre en el currículum, y pasó de llamarse José a llamarse Joe.

Original: Buzz Feed

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