desorden_1

Jim Morrison dijo una vez:

“Me interesa cualquier cosa que tenga que ver con la rebeldía, el desorden y el caos… Creo que es el camino hacia la libertad”.

Vivimos en un mundo formulista y bastante predecible, en el que casi todo está perfectamente embalado y sistematizado. Por ello, la sociedad tiende a buscar el orden perpetuamente, en todos los sentidos estrictos de la palabra. Esto es porque desde siempre nos han enseñado a valorar las nociones superficiales de simetría. Sin embargo, todo es una ilusión.

En nuestros intentos de establecer el orden, a menudo se genera aún más desorden. Por ejemplo, a veces seguimos acumulando prendas de vestir nuevas, cuando nuestros armarios están a punto de reventar. Cuando tiramos la basura para tener nuestra casa limpia y fuera de gérmenes, esta termina en el vertedero, el cual contribuye a la contaminación. Como afirma el físico Adam Frank:

“Es una ley física.

La dura verdad es que, a largo plazo, el universo está a contracorriente de nuestros esfuerzos de poner orden en el caos de nuestras vidas. Eso es porque el universo ama el caos”.

Estas son las conclusiones que han recopilado los expertos en cuanto a las personas desordenadas:

1. No se preocupan por el status quo

No importa cuánto tratemos de mantener las cosas limpias y ordenadas, ya que todo volverá al caos. Por eso, debemos decir “sí” al desorden con más frecuencia y abrazar la naturaleza caótica del universo.

A menudo, las personas desordenadas suelen ser tachadas de individuos apáticos y desequilibrados, pero no es cierto. Las personas desorganizadas han visto la luz; no permitirán que el decoro y la convención dicten sus vidas.

Pero esto tampoco quiere decir que debemos abandonarnos al caos en todos los aspectos de nuestra vida. La organización también es necesaria, conveniente e incluso hermosa; aunque también está sobrevalorada y los que viven en el desorden, a menudo, son juzgados injustamente.

2. Encuentran inspiración en el desorden

Es más, las personas desordenadas no son perezosas, como suele pensarse, ya que en realidad son bastante imaginativas y audaces como lo son, o fueron, Albert Einstein, J.K. Rowling, Alan Turing o Roald Dahl.

Escritorio de Albert Einstein, 1955

Escritorio de Albert Einstein, 1955

En otras palabras, un escritorio desordenado en realidad puede ayudar a aumentar la eficiencia, dependiendo de la persona. De acuerdo con Eric Abrahamson y David H. Freedman, autores de ‘A Perfect Mess: The Hidden Benefits of Disorder’:

El desorden no es necesariamente la ausencia de orden. Un escritorio desordenado puede ser un sistema de priorización con un acceso bastante eficaz.

En un escritorio desordenado las cosas importantes tienden a estar en la parte superior del desorden, o en un sitio donde siempre seas capaz de encontrarlas. Las cosas que se pueden ignorar se encuentran en el fondo del desorden, lo cual tiene mucho sentido”.

La investigación llevada a cabo por Kathleen Vohs, doctora de la Universidad de Minnesota, encontró que los entornos saturados ayudan a inducir mayores niveles de creatividad.

En uno de los experimentos llevados a cabo para este estudio, Vohs dividió a un grupo de 48 participantes y les pidió que encontraran nuevas formas de utilizar una pelota de ping pong. Una mitad la colocó en una habitación ordenada, mientras que la otra en una habitación desordenada.

Al final, ambos grupos tuvieron la misma cantidad de ideas, pero las ideas producidas por los que estaban en la habitación desordenada eran mucho más innovadoras, según la valoración de un grupo de jueces independientes.

3. Son valientes y espontáneos

desorden_3
Los desordenados son personas aventureras y adaptables. En lugar de preocuparse por los detalles minúsculos, la gente desordenada tiende a concentrarse en las cosas más importantes. Están más preocupados por ocupar su tiempo en tareas más significativas, en lugar de actividades tan tediosas como la limpieza.

Ser desordenado puede ser simple y hermoso, y es por eso que el caos produce tantas personas innovadoras.

Vía: Elite Daily Traducción y adaptación por Lavozdelmuro.net

Publicado en Miscelánea