¿Serías capaz de comer con menos de 1 € al día durante una semana? Suena complicado y en verdad lo es. Sin embargo, según el Banco Mundial, al menos 1.100 millones de personas en todo el mundo se ven obligadas a ello.

Menores malnutridos, ancianos que pasan hambre, gente que rebusca en la basura. El hambre y la pobreza se han apoderado de nuestros barrios y, a pesar de los hipotéticos brotes verdes, esta es la realidad de cientos de familias. 

Como no es lo mismo verlo que vivirlo, muchos bloggers y personas han decido sumarse a experimentar un curioso y difícil reto: comer por 1 € al día durante una semana. 

Solo 1 € al día

Shutterstock

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Todo comenzó con un artículo publicado en la revista Vice, en el que un redactor se sometió a la difícil prueba de comer por 1 € al día durante una semana. 

Tras él, la videoblogger Candela Pilu decidió realizar el reto y grabar un vídeo de su experiencia, en el que mostraba la dificultad de elaborar los menús y sus impresiones. Era Diciembre de 2014; hoy el vídeo supera las 600.000 visitas y cada vez son más los que deciden probar suerte y someterse a esta prueba.

Lo cierto es que, aunque la revista Vice fue la primera adaptación al castellano de este fenómeno, el reto nació en Inglaterra en 2013 –How to eat healthily on £1 a day-, y no como prueba empírica de la pobreza, sino como motor para un alimentación más saludable, basada en vegetales y productos no procesados -todos ellos más baratos-.

Sin embargo, en 2014, inmersos en una súper crisis económica a escala global, hubo quienes vieron más lógico experimentar este reto en relación con los datos globales sobre pobreza.

El trasfondo social

hambre pobreza 2

Según la Encuesta de Condiciones de Vida (ECV), elaborada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en la primavera de 2014, uno de cada 5 hogares vive por debajo del umbral de la pobreza, es decir, con menos de 7.961 euros al año. De esa cifra deben imputarse los gastos de vivienda, luz, agua, gas, calefacción -si es que se puede poner-, transporte, etc. Como podéis imaginar, eso deja un presupuesto ínfimo para comida.

Según el índice AROPE, el 28,6% de los españoles están en riesgo de pobreza y exclusión social, y al menos el 6,4% (el 7,6% en 2014) no puede permitirse comer carne, pollo o pescado cada dos días como recomienda la OMS, ni tiene capacidad para afrontar gastos imprevistos o disponer de lavadora, televisor o teléfono.

Es por eso que el reto de comer una semana con 1 € al día trata de ponernos en la piel de todas aquellas familias que están pasando por estas dificultades, para así tener una visión más realista del problema.

Reglas y adaptaciones:

Las reglas propuestas por la revista Vice eran sencillas:

1. Comer por 1 € al día. Puede ser menos, pero no más.

2. El presupuesto es diario y el excedente no puede acumularse. Debe consumirse el mismo día, pues no es lo mismo un euro al día que siete euros a la semana (eso lo hace cualquiera).

3. Tampoco la comida. Cada día hay que comprar productos nuevos, por lo que no se puede comprar un paquete de pasta y aprovecharlo el resto de la semana. En todo caso, si se quiere volver a comer pasta habría que comprar un nuevo paquete.

4. Se debe intentar comer variado.

5. Se puede gastar el dinero en cualquier comercio, tienda o supermercado.

6. Se permite el uso de azúcar, sal, aceite y este tipo de complementos, que no entrarán dentro del presupuesto, así como el gasto derivado de los fogones y electrodomésticos, platos, cuchillos… El reto solo confiere a la comida.

Sin embargo, pronto otros youtubers decidieron modificar estas reglas, en pro de una experiencia más justa. Y es que si ciertamente se trata de ponerse en la piel de una persona con pocos recursos y no de un simple juego, nadie en su sano juicio tiraría los excedentes de un día para otro. Esto dependerá del nivel de dificultad con el que queráis vivir la experiencia.

También quiero señalar la importancia de saber cocinar y comprar  productos precocinados, que son más caros, nutricionalmente pobres y consumen una gran cantidad del presupuesto. Es por esto que nuestras abuelas eran capaces de dar de comer a familias grandes con poco dinero, porque sabían cocinar.

Resultados

Pues lo cierto es que las experiencias son muy variadas y dependen en parte de la imaginación y capacidad resolutiva del sujeto. Así, podemos ver menús tan tristes y poco trabajados como el del redactor Pol Rodellar, de la revista VICE, que combinó un triste bote de lentejas con unos pelotazos:

Ejemplo de menu elaborado por el redacto de la RevistaVIce, pol Rodelar

Ejemplo de menú elaborado por el redactor de la Revista VICE, Pol Rodellar. Puedes leer su experiencia completa aquí. 

Hasta propuestas más apetitosas e igualmente económicas, como estos espaguetis con tomate o estas verduras preparadas por Adriana Alcol.

Menu 1 de Adriana Alcol

Menú 1 de Adriana Alcol

Menu 2 de Adriana Alcol

Menú 2 de Adriana Alcol

Aunque los menús de Adriana son más imaginativos, se vio obligada a comer el mismo plato tanto para la comida como la cena, pasando hambre la mayoría de los días. Te recomiendo ver su experiencia aquí. 

En cualquiera de los casos, y aunque la calidad de los menús varíe según el chef, lo cierto es que todos coinciden en que la experiencia es bastante dura. Y es que incluso los mejores menús adolecen de importantes carencias nutricionales. Sobre todo proteicas, ya que con 1 € al día comprar carne y pescado es una tarea imposible, lo que se traduce en sujetos cansados, débiles y malhumorados.

Cabe destacar el impacto psicológico de este reto, pues casi todos ellos cuentan cómo pasan el día pensando en comida y elaborando en su mente el menú del día siguiente. De esta forma, ese mísero euro se convierte en una fuente continua de ansiedad, preocupación y aislamiento.

Los vídeos son una montaña rusa de emociones; gente feliz por encontrar la sopa de sobre en oferta, mientras que otros se sienten eufóricos porque el frutero de la esquina le rebaja un céntimo o le regala una manzana. Y sobre todo gente hambrienta, triste y apurada. Esa semana no hay dinero para disfrutar de una caña con los amigos, tampoco para pasar un rato de ocio o disfrutar de un desayuno en el bar. De hecho, la mayoría no logra hacer un desayuno ningún día. Tampoco hay una comida completa sobre la mesa y, mucho menos, un menú semanal equilibrado.

Ahora imaginad que la experiencia no dura una semana, sino años. Bienvenidos a la vida de millones de personas.

En la piel de quien no tiene

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En mi humilde opinión el reto es muy interesante, desde el punto de vista social y humanitario, ya que permite ponernos en la piel de quienes no tienen, así como experimentar todas las dificultades que deben superar en su día a día.

Es curioso, porque hasta que no te ves en el pasillo del supermercado con tu euro en la mano, no te das cuentas de lo difícil que es vivir así. Y siento decírtelo, pero hay miles de millones de personas en el mundo que viven con menos de 1 euro al día. Según los datos del Banco Mundialunos 1.100 millones de personas, nada más y nada menos.

Y es que es muy fácil opinar con la barriga llena, pero después de esta experiencia tu perspectiva cambia. Y es que es cierto eso que decían nuestros abuelos: “no hemos pasado hambre“.

Si estás pensando en vivir esta experiencia, o simplemente quieres conocer como la han vivido otros, aquí os dejo dos vídeos bastante interesantes. El primero de ellos es el de Candela Pilu, la primera viodeoblogger en enfrentarse al reto.

Y la experiencia de Atrapasueño, quien sí modifica las reglas y aprovecha la comida y el dinero sobrante para otros días de la semana:

Fuentes: Banco Mundial, Revista Vice, COMER POR 1 € AL DÍA/ Candela Pilu, Una semana COMIENDO POR 1 €/ Atrapasueño

Publicado en Miscelánea