Yo no sé qué tienen los arces japoneses, pero me tienen enamorada perdida. Bueno, a mí y a millones de personas en todo el mundo. Quizás a ti también. Son preciosos. Sus decorativas hojas palmeadas, su porte elegante, su copa densa, la corteza de su tronco,… todo es bonito en estas plantas, hasta sus raíces.

Pero, todo lo que tienen de espectacular, lo tienen de complicado, al menos cuando queremos cuidarlos en una zona donde el clima no es el más adecuado para ellos. Aún así, no es tan difícil como parece. Si no me crees, pon a prueba mis consejos y ya verás cómo lucirá tu jardín o terraza 😉 .

Consideraciones a tener en cuenta antes de comprar un Arce japonés

Este árbol es muy bonito, pero para que pueda crecer mínimamente bien es muy necesario que disponga de lo siguiente:

  • Clima templado: necesita sentir el paso de las estaciones para que pueda crecer fuerte y sano. Por ello, en los climas tropicales no puede sobrevivir, ya que en invierno no hace frío y, al no hacerlo, no puede hibernar para recuperar fuerzas. Por ello, podríamos decir que el umbral de supervivencia de esta planta se sitúa entre los -18ºC y los 38ºC, pero es imprescindible que un par de meses la temperatura se mantenga por debajo de los 20ºC y que bajen de los 0ºC en algún momento.
  • Agua y tierra (o sustrato) ácidos: el agua de lluvia es la mejor agua para regar todas las plantas, pero cuando no se dispone de ella, y la que tenemos en casa es muy dura, se tiene que acidificar diluyendo el líquido de medio limón en un 1l del preciado líquido. Además, la tierra o el sustrato tienen que ser igualmente ácidos, ya que de lo contrario sus hojas amarillearían como consecuencia de la falta de minerales, generalmente hierro o magnesio.

Cuidar de un Arce japonés en maceta

El Arce japonés, cuyo nombre científico es Acer palmatum, es una planta que se puede tener en maceta durante toda su vida sin problemas. De hecho, es lo más aconsejable cuando se vive en un clima templado-cálido, así se tiene mejor controlado

Pero claro, ¿cómo se cuida? Ese el quid de la cuestión. Una planta en un recipiente necesita cuidados especiales para que pueda crecer y desarrollarse bien. Y son estos:

  • Ubicación: en semisombra. No le tiene que dar el sol directo en ningún momento.
  • Sustrato: es muy aconsejable usar sustratos arenosos, pues estos permitirán que las raíces estén correctamente aireadas y puedan absorber el agua y los nutrientes disueltos en ella con facilidad incluso en los días de más calor. Una buena mezcla es la siguiente: 70% akadama + 30% kiryuzuna.
  • Riego: frecuente en verano, algo más escaso el resto del año. Usar siempre agua de lluvia, o acidificada (diluyendo el líquido de medio limón en un litro de agua) si la que tenemos es muy dura.
  • Trasplante: cada dos años, en primavera.
  • Abonado: durante toda la temporada de crecimiento, es decir, en primavera y verano, debemos abonarlo con abonos específicos para plantas acidófilas (azaleas, camelias, hortensias) que encontraremos a la venta en los viveros. Debemos seguir las indicaciones especificadas en el envase para evitar la sobredosis.
  • Poda: hay que quitar las ramas enfermas, débiles y aquellas que hayan crecido en exceso a finales de invierno, antes de que sus hojas broten.

Cuidados de un Arce japonés en el jardín

Si tienes una tierra cuyo pH sea bajo, es decir, que sea de entre 4 y 6, podrás tener el Arce japonés en tu jardín. Para ello, te recomiendo seguir estos consejos:

  • Ubicación: semisombra, como por ejemplo debajo de árboles altos o cerca de una pared que impida que le dé el sol de manera directa.
  • Riego: cada 2 o 3 días en verano, y cada 4-5 días el resto del año. Es importante que la tierra siempre esté algo húmeda, pero no encharcada.
  • Abonado: durante toda la temporada de crecimiento, usar abonos orgánicos en polvo como humus de lombriz o estiércol de caballo. Echa una capa de 3cm alrededor del árbol una vez al mes.
  • Época de plantación: en otoño cuando haya perdido las hojas, o a finales de invierno.
  • Poda: en otoño o a comienzos de primavera, antes de que brote. Puedes quitarle las ramas secas, enfermas y débiles, y también aquellas que se entrecrucen y le estén dando un aspecto desordenado a tu planta.

Siguiendo estas indicaciones, seguro que podrás presumir de Arce japonés durante muchos, muchos años 🙂 .

Publicado en Verde
Fuentes consultadas:
www.jardineriaon.com