Cerillas, el invento que cambió el mundo

Cerillas, el invento que cambió el mundo

El descubrimiento del fuego supuso un antes y un después en la historia de la humanidad. Entre esto y la invención de la rueda la humanidad empezó a dar unos avances espectaculares.

Y es que esto supuso el fin de las noches de invierno gélidas y oscuras para la humanidad. En caso de emergencia saber encender un fuego es la prioridad para nuestra supervivencia.

Existen muchas formas de conseguir una llama. La manera más clásica pasa por entrechocar 2 piedras hasta conseguir una chispa, o frotar palos entre sí hasta que la fricción provoque la ignición. Técnicas muy sencillas en teoría, pero que a la hora de la verdad pocos somos capaces de llevarlas a buen puerto.

También hay otras maneras menos famosas, y tal vez un pelín más aparatosas, como la técnica para encender fuego con un limón y clavos o la que utiliza una pila y papel de chicle. En caso de tener los elementos necesarios, con estas técnicas es bastante sencillo conseguir nuestra ansiada llama.

¿Cuantas veces os ha pasado esto?

¿Cuantas veces os ha pasado esto?

Hoy os traemos otra manera para encender fuego, bastante más sencilla. Se trata de conseguir que una cerilla prenda raspando contra otra. Esta forma nos será útil, más que en caso de supervivencia, en esos momentos en el que el borde de la caja de cerillas queda inservible para su cometido por cualquier situación.

Aquí os dejamos el vídeo para que veáis qué sencillo es encender unas cerillas sin ayuda del raspador de su caja.

Fuente: MrGear, artículo por La Voz del Muro

Publicado en Hogar