Ir al cine se está poniendo cada vez más caro, a los astronómicos precios que llegan a alcanzar las entradas hay que sumarle el precio de las palomitas, refresco o alguna chocolatina. Es cierto que en algunos países tienen el conocido como “día del espectador”, fecha en la cual rebajan un poco el precio de las entradas, pero ni aún así hay veces que te compensa ir al cine.

Existen otras opciones menos “legales” para ver los estrenos, pero no nos engañemos, a quien le gusta este mundo prefiere verlo en pantalla grande o, al menos, con una calidad decente.

Bo y Mathew son dos amigos que quisieron hacer un experimento muy relacionado con lo que os he comentado en líneas anteriores. Los dos compañeros quisieron comprobar si habría alguna manera de pasar al cine pagando tan solo una entrada. Lo que empezó con risas y bromas acabó convirtiéndose en un realidad ante la incrédula mirada de sus protagonistas.

Ved el vídeo para descubrir su truco. Parece una tontería pero les funcionó. No es un comportamiento muy cívico pero, como los precios de las entradas sigan subiendo a este ritmo, tal vez sea un sistema que tengamos que plantearnos seriamente.

Fuente: Bo Johnson

Publicado en Miscelánea