Transcurren los años y el conflicto continua. Judíos y palestinos parecen estar destinados a no entenderse, a no dialogar, y a continuar en guerra abierta ante la mirada cómplice de las principales potencias mundiales.

Belén, la ciudad de las tres culturas, podría ser hoy un ejemplo de tolerancia y respeto basado en los principios de amor y paz de las religiones, sin embargo no es más que uno de los puntos más calientes del conflicto.

El miedo ha sido el causante de que el gobierno de Israel haya rodeado la ciudad de murallas y pasos de control para evitar ataques terroristas, lo que sin duda ha protegido a la población, a la vez que la ha aislado.

La prohibición del libre tránsito de los habitantes y mercancías, ha limitado los intercambios comerciales, provocando a su vez una gran disminución del turismo, una de las principales fuentes de ingresos de la ciudad.

La violencia genera miedo, el miedo empobrecimiento, el empobrecimiento violencia y así vuelta empezar. Ojalá algún día se rompa el circulo. Hasta entonces, esto es Belén hoy.

Original: עוד יום של שגרה

Publicado en Miscelánea