El humilde huevo duro puede ser el alimento perfecto que la naturaleza nos ofrece. Es rico en proteínas y está lleno de grasas saludables. Los huevos son una forma barata y conveniente de redondear una comida o saciar el hambre. Los huevos están llenos de vitaminas A (para los ojos) y D (para construir huesos fuertes) y por tan sólo 80 calorías cada uno, satisfarán tu apetito. El huevo duro es perfecto tanto para un desayuno como para una cena y, aunque parezcan simples de hacer, los huevos duros pueden plantear problemas de difícil solución. Es complicado controlar el punto del huevo, ¿verdad? pero cuando por fin lo consigues, llega otro desafío: el pelado. Bien, vamos a ver algunos trucos para conseguir la cocción y el pelado perfecto, siempre.

Lo que dicen los cocineros de la vieja escuela: Ebullición

Tan sólo hace falta buscar en Internet durante 15 minutos y encontrarás muchas sugerencias sobre cómo cocinar un huevo duro. Déjame decirte una cosa: no te fíes de todo lo que ves. El mejor y el más fiable método es hervir, en una olla, al fuego. ¿Por qué crees que se denominan “duros”?

Mi único aviso sería que en lugar de llevar los huevos y el agua a hervir juntos, me gusta incorporar los huevos en agua ya hirviendo. De esta manera, controlo constantemente el momento en que comienza la ebullición y puedo ajustar el temporizador con precisión cada vez. Si por el contrario hierves el huevo y el agua a la vez, la ebullición dependerá de la cantidad de agua que añadas y el tiempo y el acabado, nunca será el mismo. Vamos a ver cómo lo hacemos a la perfección:

Paso 1

Llena una olla mediana sobre ⅔ de su capacidad con agua. Sino estás seguro/a de si cubrirán, coloca los huevos dentro antes de poner la olla al fuego para observar si esto ocurre. De ser así, ya puedes empezar. Esta simple prueba atiende a las leyes de desplazamiento de un líquido y te asegura que tendrás suficiente agua para cubrir los huevos todo el tiempo.

Paso 2

Una vez que el agua hierva, coloca los huevos suavemente lo más cerca posible del fondo para evitar que al golpearse se rompan.

Paso 3

Pon inmediatamente un temporizador durante 10 minutos. Esta es la clásica variedad de huevos duros y será perfecta para ensaladas con huevo. Baja el fuego ligeramente para que el agua hierva con energía, pero no de una forma descontrolada, lo que puede provocar que los huevos se golpeen entre sí y se rompan.

Etapa 4

Llena un recipiente grande con agua helada. Cuando el tiempo termina, usa una araña o una espumadera para retirar los huevos del agua hirviendo e inmediatamente trasladarlos al baño helado. Déjalos enfriar hasta que se puedan manipular.

Lo que dicen los nuevos cocineros: Al vapor

Como he mencionado anteriormente, la mayoría de los métodos que se usan en internet para hervir huevos o cocinarles en microondas, son, sin embargo, un desperdicio de materia prima. Es divertido para pasar un rato entretenido, pero no vale la pena molestarse en realizarlo. Mi método favorito y de lejos, es hervirlo pero hay una otra manera que ofrece el mismo control sin ningún problema para quien lo realiza y además, es el método de cocinado más sano que hasta ahora existe y el más controlable. Hablamos de: cocción al vapor. Todo lo que necesitas es la misma olla que usas siempre y además, una cesta de vapor. Las cestas para el vapor son muy baratas y eficaces así que, ¿por qué no hacerse con una? Vamos a ver cómo se realiza con unos sencillos pasos:

Paso 1

Mismo inicio que en el primer paso de ebullición. Lo único que hay que hacer a mayores, es colocar la cesta dentro con los huevos encima asegurándote de que el agua no esté en contacto con ellos. Tapa la olla y deja que hierva.

Paso 2

Reduzca el calor a medio o medio-bajo dependiendo la potencia de tu fuego, de modo que el agua apenas hierva y no toque los huevos.

Paso 3

Cocínalos al punto deseado sabiendo que 10 minutos son los necesarios para obtener un huevo duro perfecto.

Etapa 4

Lo mismo que el cuarto paso de ebullición.

Extra

Hay que ser consciente de que no siempre se busca que el huevo quede duro. Te preguntas que cuáles son los diferentes puntos del huevo, ¿verdad?. No sufras. En seguida te saco de dudas de un modo bastante gráfico.

Poco hecho: 3-4 minutos. Se denomina “huevo pasado por agua”.

Medio hecho: 5-6 minutos. Se denomina “huevo al plato” o “huevo mollet” dependiendo su uso.

Hecho: 10 minutos. Se denomina “huevo duro”.

Te falta algo, ¿verdad? Para eso estoy yo aquí. Voy a disipar todas tus dudas acerca del pelado del huevo.

Paso 1

Deja que los huevos se enfríen completamente en un baño helado durante al menos, 15 minutos.

Paso 2

Casca los huevos con cuidado, uno a uno procurando que el huevo esté completamente frío. De otro modo, no se pelará correctamente y acabarás por romperle.

Tanto la vinagre como el limón o cualquier tipo de componente que digan que es efectivo para ayudar al pelado, no lo es. El único método eficaz y probado que hace más fácil el pelado del huevo es dejarlo enfriar del todo. El resto son falacias infundadas y además, impregnarán al huevo de un sabor que no siempre nos interesa.

El corte

¿De qué sirve realizar todo lo anterior correctamente si a la hora de realizar el corte vamos a estropear la elaboración? Para poder rebanar correctamente el huevo, es necesario que el cuchillo esté afilado, limpio y seco. En cada corte es necesario pasarle por agua y secarle para realizar un corte perfecto.

Recibe mis más vaporizados saludos.

Nos vemos en el siguiente post. Hasta entonces…

¡Aprende o lárgate!

Publicado en Cocina