Aunque los efectos mortales del tabaquismo aparecen tras 30 años de iniciarse en el consumo, sus efectos a corto plazo no son solo estéticos (dientes amarillos, envejecimiento de la piel), sino que el tabaco se relaciona con más de 25 tipos de enfermedades, muchas de ellas pulmonares.

Si estas pensando en dejar de fumar o lo has dejado recientemente, debes saber que hay ciertas facultades que recuperarás con el tiempo, como son el sentido del gusto o el olfato. Lamentablemente hay otras, como la pulmonar, que podrían quedar mermadas para siempre.

Por fortuna y como cualquier otro órgano del cuerpo humano, los pulmones, pueden fortalecerse si seguimos una serie de hábitos saludables.

Obviamente, dejar de fumar es el primer paso, pero una correcta alimentación y el ejercicio físico nos permitirán recuperar parte de la capacidad pulmonar perdida.

Los últimos estudios han revelado que existe un hábito y cuatro alimentos que podrán mejorar nuestros pulmones, limpiarlos y fortalecerlos tras abandonar el tabaco. Te los presentamos todos a continuación.

Piña

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Sí, puede parecer sorprendente pero la piña contiene altas cantidades de bromelina, una sustancia capaz de limpiar los pulmones y restaurar su elasticidad.

Este principio activo ha demostrado científicamente su eficacia en problemas asmáticos y enfermedades pulmonares ya que reduce los broncoespamos, estimula el lavado broncoalveolar, aumenta la elasticidad de los pulmones y mejora la respiración.

Debes saber que la mayor concentración de bromelina se encuentra en el tallo fibroso de la piña. Lo que llamaos su corazón, una pieza más dura y tosca que solemos desechar y que se recomienda consumir si quieres beneficiarte de sus efectos.

Ajo

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Como pudimos comprobar hace unas semanas, el ajo posee grandes propiedades antisépticas y antioxidantes con las que elaborar todo tipo de remedios caseros efectivos y avalados por la ciencia.

De entre las muchas vitaminas y minerales que contiene, queremos hablaros de la alicina, una sustancia que, según los estudiospromueve la limpieza de los pulmones y previene la formación de infecciones pulmonares.

Para beneficiaste de sus efectos, puedes comer un ajo crudo en el desayuno, agregarlo en tus comidas o comprar cápsulas de concentrado de ajo como suplemento alimenticio.

Manzanas

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Las últimas publicaciones han demostrado que el ácido ascórbico y el magnesio presente en las manzanas atenúa la broncoconstricción mejorando la respiración pulmonar y favoreciendo la expulsión del moco.

Estos principios activos también se han demostrado eficaces en pacientes de asma, facilitando la respiración durante el ejercicio físico y mejorando la función pulmonar en ex-fumadores.

Té verde

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El té verde es bajo en cafeína y rico en catequinas, un potente antioxidante que ha demostrado científicamente y en repetidas ocasiones ser eficaz en la prevención de cientos tipos de cáncer. Así lo demuestra la investigación realizada por el profesor Joshua D. Lambert y publicada por Instituto Nacional de Cáncer de EE.UU.

En concreto, la epigalocatequina-3 galato (EGCG), uno de los principales antioxidantes presentes en la hoja del té verde, es capaz de inhibir la proliferación celular en los tumores y causar apoptosis (muerte programada) de las células cancerosas.

Consumir una o dos tazas al día de té verde puede reducir el riesgo de desarrollar tumores (también pulmonares), un factor de alto riesgo en personas fumadores y ex-fumadores.

Yoga, pilates y ejercicio para la recuperar la capacidad pulmonar.

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El ejercicio físico moderado pero regular y las actividades centradas en el control de la respiración y el diafragma, como son el yoga y el pilates, nos ayudarán a gestionar mejor nuestras respiraciones tras dejar de fumar y son muy beneficiosas en caso de EPOC o pérdida irreparable de la capacidad pulmonar.

Si fortalecemos nuestros músculos con algo de ejercicio o gimnasia relajada pero intensa como el pilates, estos necesitarán menos oxígeno para moverse y producirán menos dióxido de carbono. En consecuencia, reducirán paulatinamente la cantidad de aire que se necesita inspirar y espirar para un determinado ejercicio, a la vez que mejorará nuestra circulación y fortalecerán el corazón. Todos ellos, beneficios que pueden marcar la diferencia ante los problemas pulmonares y cardiopatía derivados del tabaquismo.

Fuente: europeanlung.org, Organización Mundial de la Salud

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