Este invierno nos está tratando con bastante suavidad. En la zona en la que vivo,  hemos llegado a tener 20º por las tardes, lo que no es normal en pleno diciembre. Por lo que he visto en las noticias ha sido una cosa generalizada, pero parece que este “invierno caluroso” toca a su fin.

Pero amantes del frío -si es que los hay-, diciembre vuelve a la normalidad y empiezan a bajar las temperaturas, los días amanecen con niebla y algunas ciudades empiezan a quedar cubiertas por la nieve.

Por mucho que nos guste esta época del año, y lo bonito que queda el bosque teñido de blanco, a nadie le gusta tener los pies helados durante todo el día. Esto es algo común a todos los mortales, por muy buenas y caras que sean tus botas, lo normal es que, después de un rato caminando por la nieve, termines con los pies como si fueran témpanos de hielo. Lo peor de todo es que, en gran medida, los pies son los responsables de regular la temperatura corporal. Además, unos pies fríos son sinónimo de un resfriado.

Hay diversos métodos para solucionar este problema, desde botas con calefacción incorporada, hasta plantillas que emanan calor durante cierto tiempo, pero todos ellos exigen un desembolso económico relativamente alto. Nosotros os proponemos una solución mucho más casera, barata e igual de efectiva. Dale al play al siguiente vídeo para ver el truco. Tus caminatas entre la nieve nunca volverán a ser lo mismo.

Fuente: Intense Angler

Publicado en Salud