Heme aquí. A más de 3 mil millones lejos de casa, tratando de buscar algún organismo con vida, además de esta sustancia líquida, que creemos es agua. Para eso me mandó la compañía espacial, asegurarse que de verdad es agua, y así poder habitar otro planeta, colonizarlo, empezar hacer pequeños pueblo, después ciudades y terminar globalizando… otra vez.

Pero lo que más me preocupa es saber si podre amar aquí como en ‘casa’, deje a la mujer que me hacía suspirar cada que la veía despertar a mi lado; mi primogénito estoy seguro que me ve desde el jardín de nuestra casa. Me alegro que le haya comprado ese telescopio.

Empiezo a buscar más razones por las cuales seguir aquí. No he encontrado nada. Los cerebritos se decepcionará, estoy seguro. No me importa, sólo quiero volver a casa, descansar, besarla. Espero no llegar tarde, que ya quiero encontrar a mis dos ángeles de esperanza, me pregunto a veces ¿Cómo será mi encuentro? No sólo para a mis amores, sino, para la vida que esperan que encuentre.

Pero no debo de perder eso: Esperanza.

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