Seguramente, al igual que yo, habréis escuchado cientos de veces cómo se divertían y que hobbies tenían nuestros mayores cuando eran tan solo unos niños. Es verdad que, desde que nuestros abuelos eran pequeños, han pasado muchos años y que la vida ha evolucionando bastante. Esto hace que los niños se estén perdiendo un fructuoso contacto directo con la naturaleza y la belleza del entorno que les rodea.

Al escuchar el testimonio de estas tres generaciones después de formularles la misma pregunta, resulta curioso el profundo contraste existente entre ellos, sobre todo entre abuelos y nietos, ya que cuando unos aprovechaban los fines de semana para ir de pesca, ayudar a sus familias a recolectar la cosecha o jugar en el campo con otros niños, nuestros hijos se pasan cantidad de horas sentados frente al televisor, jugando a los videojuegos o hablando por sus smartphones y tablets.

Después de ver el vídeo, se puede deducir que hay que hacer ver a nuestros hijos que existe un mundo más allá de la tecnología. Y es que a veces no hay nada más educativo para un niño que hacer que interactúe con su entorno y descubra, por sí mismo, las maravillas de la naturaleza.

Original: Nature Valley Canada

Publicado en Miscelánea