Cuando alguien alaga mi pelo rizado siempre digo lo mismo “si lo tuvieses que peinar pensarías distinto”. Y es que tener unos rizos hidratados no es nada fácil. 

Es bien sabido que un pelo rizado necesita mucha más hidratación que un pelo liso u ondulado y ya no digamos si es además teñido. Pero antes que nada quiero aclarar que no hay un truco milagroso, sino que hay que comprobar qué es lo que le viene mejor a tu pelo porque cada uno es distinto y no todos reaccionan de la misma manera. En mi caso, por ejemplo, por más que lo he intentado (durante más de un año) yo no puedo usar productos libres de químicos o naturales porque el rizo tiende a enredarse mucho más y el cuero cabelludo genera mucha más grasa.

ALIMENTACIÓN

No se puede pretender tener pelazo (guiño a La Vecina Rubia) si no tenemos una alimentación adecuada y no bebemos la cantidad de líquido que requiere el cuerpo. Cuando no mantenemos una dieta equilibrada el propio cuerpo coge, de donde puede, los nutrientes y vitaminas necesarias para mantener el sistema corporal en funcionamiento y deja de lado lo que no es vital, como el pelo, las uñas o la piel. De ahí que cuando llevamos una mala alimentación el pelo se nos caiga a menudo, se quiebre o tarde mucho en crecer, las uñas se rompan y tengamos la piel apagada. Por tanto, primero debemos estar sanos por dentro para reflejarlo por fuera.

HIDRATACIÓN Y DEFINICIÓN

Los productos que utilicemos para el lavado y el mantenimiento del rizo tendrán mucho que ver en su hidratación. Lamentablemente aquí entra el juego el “ensayo y error” porque no hay una ciencia cierta que te diga que un determinado producto te vendrá genial porque hasta que no lo pruebes no podrás constatar los resultados.

Lo que sí podemos confirmar es que para el pelo rizado mejor pasar del acondicionador ysaltar directamente a la mascarilla porque la hidratación que esta nos aporta es mucho más intensa.

Las espumas, aceites y las cremas definidoras ayudarán a que el rizo se mantenga hidratado y definido. Pero, de nuevo, debes mirar qué clase de producto encaja mejor con tu cabello. Las espumas tienden a secar el pelo y los aceites lo engrasan, sin embargo, las cremas definidoras es una mezcla de ambos productos, pero se debe aplicar poca cantidad para no tener un rizo apelmazado (como con todo, menos es más).

Para una hidratación extra puedes realizarte una mascarilla semanal con miel, pues es un humectante natural. Aquí comparto una receta para una mascarilla natural muy recomendada:

  1. Mezclar la misma cantidad de miel caliente y aceite de virgen extra o de coco virgen extra.

  2. Aplícalo por todo el pelo y cúbrelo con un gorro de ducha.

  3. Deja actuar la mascarilla durante 30 minutos o toda la noche (si eliges la segunda opción mejor que la mascarilla solo la apliques de medios apuntas para no engrasar el cuero cabelludo)

  4. Lava el cabello con normalidad.

PEINADO

Cuando toca la hora de peinar el pelo puede ser toda una odisea por los enredos. Para evitar esta desagradable pelea entre el cabello y el cepillo es mejor desenredarlo cuando te estés aplicando la mascarilla con un peine ancho de púas, si es de madera mejor, porque no aporta electricidad al pelo y evita, de esta forma, su rotura. Luego, aplica un desenredante para facilitar el deslizamiento del peine y/o el cepillo, notarás la diferencia. Finalmente, aplica el producto para definir los rizos de tu preferencia.

Evita, ante todo, secar el cabello con el secador, pero si no puedes evitarlo mejor poner siempre el aire frío para evitar secar más el pelo de lo que, por naturaleza, tiende a ser. 

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