Dar a luz es una de las experiencias más hermosas, por no decir la que más, para muchas mujeres. Sin embargo, tras el parto, muchas de ellas se mortifican porque no consiguen recuperar los cuerpos que lucían antes de todo este hermoso proceso. Y es que lo que más prima en estos casos es una autoestima fuerte, alejada de todo complejo, y llena de orgullo y satisfacción por ser quienes son: madres.

En esta misma línea, hace unos meses os mostrábamos el maravilloso trabajo fotográfico de Jade Bell, que retrata a un grupo de madres mostrando, orgullosas, sus cicatrices e imperfecciones tras haber dado a luz.

Como se trata de un tema que está en boca de muchas mujeres que son madres, o que tienen intención de serlo, hemos querido hacernos eco de una historia que saltaba recientemente a los círculos virales y a la prensa internacional.

El foco de la noticia se concentra en Julie Bhosale, una bloguera de Nueva Zelanda y madre de dos hijos, que ha publicado en su blog las fotos que muestran cómo ha quedado su cuerpo después de dar a luz a su segundo hijo y la evolución que ha sufrido después de varias semanas, en contraste con todos estereotipos generados por las famosas, quienes no tardan en mostrarnos lo rápido que han recuperado sus cuerpos esculturales.

Bhosale denuncia en su blog la presión mediática que sufren las mujeres, ya que parecen estar obligadas a ser buenas profesionales, madres, amas de casa y, además de todo ello, guapas y delgadas

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El propósito de la publicación de las fotos, no es otro que animar a otras mujeres a que se sientan hermosas consigo mismas.

“Vivimos en una sociedad que impulsa imágenes todos los días de mujeres que han dado a luz y han recuperado su figura.
Tu también vives en un mundo que te juzga por cómo luces. No como te sientes. No quien realmente eres y lo que has sacrificado… y continúas sacrificando.
Nadie camina en tus zapatos y se enfrenta a lo que tienes que resolver. Serás juzgada. A mí me juzgan todos los días y habrá gente juzgándome en este momento. Hacer lo que es correcto para ti y tu familia necesita coraje y fuerza, y como madre tienes ambos. Nutre el amor de dentro hacia afuera y no te olvides: Eres preciosa, eres increíble, eres una madre”.

Esperamos que estas inspiradoras palabras ayuden a muchas madres a sentirse libres de complejos, vergüenzas o pudores generados mayormente por una profunda presión mediática.

Fuente: juliebhosale

Publicado en Familia