Xu Fujie -izquierda- y Huang Gin -derecha- condenados a 30 años de prisión por el asesinato de al menos 226 elefantes en Tanzania.

Xu Fujie -izquierda- y Huang Gin -derecha- condenados a 30 años de prisión por el asesinato de al menos 226 elefantes en Tanzania.

Dos cazadores furtivos de nacionalidad china han sido condenados a 30 años de prisión o a pagar un multa de algo más de 22 millones de euros cada uno, en una de las sentencias más duras contra la el comercio ilegal de marfil en Tanzania.

Xu Fujie, de 31 años, y Gin Huang, de 51, fueron encontrados culpables de poseer 706 piezas de colmillos de elefantes. El juez titular, Cyprian Mkeha, tuvo que suspender la sesión a mitad de la lectura de la sentencia, después de que uno de los acusados sufriera un desmayo por la decisión del tribunal.

Los dos hombres fueron detenidos en una casa en Dar es Salaam en 2013, con 706 piezas de colmillo de elefante, que han estado bajo custodia desde entonces.

Al parecer, Fujie y Huang intentaron sobornar tanto a las autoridades locales como a los oficiales del departamento de Vida Salvaje por lo que se intentaron sumar 5 años a su condena más el pago de una multa de en torno a 12.000 euros.

Sin embargo, los abogados de los procesados consiguieron que sus clientes fuesen absueltos de este último delito. Según el diario The Citizen, alegaron que el dinero que se utilizó para sobornar a la policía no fue presentado en el tribunal como prueba.

También argumentaron que había un error en cuanto al número de colmillos incautados por las autoridades, que fueron 706 y no 728, como se mencionó durante el proceso.

Tras oír el testimonio de 9 testigos y valorar las pruebas presentadas, el magistrado tomó una decisión:

Teniendo en cuenta las pruebas presentadas en el tribunal y la enorme pérdida que la nación ha sufrido por la matanza de 226 elefantes, es obvio que los acusados son una amenaza real para la población de elefantes“, expone Cyprian Mkeha en su fallo.

Los detenidos llegaron a Tanzania en 2010 haciéndose pasar por importadores y exportadores de ajo, pero, según las pruebas presentadas, hay motivos para creer entre los dos mataron a una cuarta parte de todos los elefantes asesinados entre 2010 y 2013.

La caza furtiva ha aumentado considerablemente en los últimos años en los países del África subsahariana. Numerosas bandas armadas matan sin contemplaciones a estos animales con la única intención de vender sus colmillos principalmente a los países asiáticos, donde se usan con fines ornamentales y en la fabricación de medicamentos.

En Tanzania, la población de elefantes ha menguado de 110.000 en 2009 a, aproximadamente, 43.000 ejemplares en 2014, según un censo publicado en junio. También hay muchos menos rinocerontes, a pesar de que la especie se encuentra en peligro de extinción.

Vía: thecitizen

Publicado en Animales