hombre_sherk_1

¿Habéis visto su cara verdad?. A veces las cosas no son lo que parecen, pues bajo esa fachada de ‘ogro’, se esconde un personaje fascinante que fue increíblemente culto, divertido y muy bonachón. Os presento a Maurice Tillet, la persona que inspiró a los muchachos de Dreamworks para hacer la película de Sherk.

Maurice llegó al mundo 1903, cerca de los Montes Urales, y fue educado en los mejores colegios de la zona gracias a sus padres, un ingeniero ferroviario de origen francés y una maestra de escuela. La familia decidió emigrar a la ciudad de Reims tras el estallido de la Revolución Bolchevique de 1917.

hombre_sherk_6

Con el tiempo se trasladaron a la ciudad francesa de Toulouse, donde Maurice empezaría a estudiar Derecho, hasta que a los 16 años empezó a notar anomalías en su crecimiento y tuvo que dejarlo.

Los que le conocieron, decían de él que era un hombre tierno, a pesar de la monstruosa apariencia, y muy inteligente, pues hablaba catorce idiomas, era amante de la poesía, que también escribía y actor. Un hombre divertido al que le encantaba salir a bailar con las chicas, pero en casa escuchaba a los grandes compositores como Frédéric Chopin.

hombre_sherk_2

Tras varios años visitando médicos, a los 19 le detectaron una acromegalia, una rara enfermedad endocrinológica que altera la producción de la hormona de crecimiento, y hace que los huesos de la cabeza crezcan desproporcionadamente. En Maurice la enfermedad provocó un crecimiento desmesurado de sus huesos que poco a poco iban deformando su cuerpo.

Cuando le detectaron la enfermedad probó varias ocupaciones. Una de ellas fue el rugby, en la que destacó considerablemente, ya que en 1926 sería elegido para representar a Francia en un partido que tendría lugar en Londres en 1926, tras el cual el rey Jorge V en persona, le estrecharía la mano en señal de felicitación por el partido.”Jugué al rugby porque me producía mucha satisfacción. Me hacía sentirme integrado en un equipo en el que me respetaban y me permitían desarrollarme físicamente. Esto era una liberación para mí”, confesaría Tillet años después.

hombre_sherk_4

Después de sus pinitos en el mundo del deporte, Tillet pasó 5 años en la Marina Mercante Francesa. Allí conoció al luchador profesional Karl Pojello, con el que iniciaría una profunda amistad, despertando en Maurice la pasión por la lucha libre, a la que se dedicaría profesionalmente. Karl fue su entrenador y su mejor amigo hasta el fin de sus días. Debido a su peculiar aspecto, Tillet sería conocido, en primera instancia, con el apodo de “el monstruo del cuadrilátero”.

A mediados de los 30′ participó en varios combates que poco a poco fueron afianzado su fama. Con el inicio de la Segunda Guerra Mundial tuvo que trasladarse a EEUU para poder seguir practicando este deporte. Aunque le pusieron muchos apodos -a nuestro parecer, de muy mal gusto-, se le acabó conociendo como “el ángel francés”.

hombre_shrek_9

El 13 de mayo de 1940, en la ciudad de Boston, Maurice se proclama campeón del mundo de lucha libre tras vencer a Steve Casey. Desde entonces, miles de personas se agolpaban para verle, pues el título hizo que se ganara la fama y el reconocimiento a nivel mundial.

El campeón llegó a mantenerse invicto durante 19 meses, momento tras el cual, empezó a sufrir las consecuencias de su enfermedad degenerativa. Una derrota sufrida en Singapur en 1953 contra Bert Assirati, hizo que perdiera las ganas de seguir subiendo a los cuadriláteros, abandonando su carrera como luchador profesional.

hombre_sherk_7

Durante los últimos años de su vida estuvo viviendo prácticamente en reclusión, aunque hizo grandes amistades con las que pasaría largas horas conversando y jugando al ajedrez. En una ocasión fue recibido por el Papa, pues era ferviente católico. El Sumo Pontífice le preguntó por su forma de vida, a lo que Maurice respondió: “Desde que era un niño soy lo suficientemente maduro como para saber que siempre he sido objeto de curiosidad. Hace mucho tiempo que acepté mi apariencia y debo decirle que no tengo ningún complejo de inferioridad”.

El 4 de septiembre de 1954, moría su mejor amigo, Karl Pojello, tras una larga y ardua lucha contra el cáncer. Apenas 12 horas después, y en la habitación contigua en la que su fiel amigo había fallecido, Maurice moría a consecuencia de complicaciones cardíacas, a los 50 años de edad.

hombre_sherk_8

Antes de su muerte, Maurice aceptó que se le tomaran medidas de la cabeza para que pudieran realizarle un busto. Se hicieron tres réplicas, que hoy están en exhibición, que hacen que siga perdurando el recuerdo de un hombre que se ganó el respeto de la gente a pesar de todos los obstáculos a los que tuvo que enfrentarse.

Aunque Dreamworks nunca ha reconocido que se inspiraran en Maurice Tillet para crear al famoso ogro Shrek, es comúnmente conocido que fue así.

hombre_sherk_5

Fuente: wikipedia, eurosport

Publicado en Miscelánea