Han llegado las fiestas de Navidad y como cada año vienen acompañadas por ese miedo a los kilos de más, las digestiones pesadas, la hinchazón… Por eso este año me gustaría contribuir con algunos consejos que nos sirvan para llevar de la mejor manera posible estos días, que nos permitan dedicarnos a los nuestros por completo, olvidándonos de esos síntomas que muchas veces nos acompañan en esta época.

Algunas recomendaciones generales…

Comer despacio, masticar bien los alimentos. Quizá nos puede ayudar dedicar tiempo a hablar con aquellos con los que compartimos la mesa, en estas fechas que quizá tenemos más tiempo y menos prisas.

Mantener un horario regular de comidas: en la rutina del día a día es más sencillo mantenerlo que durante las fiestas, pero así el estómago y todo el tracto digestivo está preparado y mantiene su funcionamiento de manera regular.

Aprovechar estos días para hacer algo de ejercicio, que se puede concretar en salir a pasear con la familia, hacer alguna excursión, subir las escaleras andando, dar un paseo por las tiendas… Todo lo que sea movernos es positivo.

Además de esto, que son recomendaciones que podemos seguir siempre, quería detenerme algo más en alguna recomendación nutricional para estos días.

Controlar los excesos de grasas, chocolate o leche que puede producir intolerancia digestiva. Las comidas muy grasas tienen algo de positivo, y es que mantienen la temperatura corporal, cosa que se agradece en estos días de frío. Por contraposición, las grasas se acumulan en nuestro organismo en forma de triglicéridos, que son difíciles de quemar, además también pueden circular por la sangre, el llamado colesterol, con el consiguiente riesgo de arteriosclerosis.

La digestión de las proteínas (sobre todo de la carne que podemos tomar estos días) es difícil, pero se ve favorecida por alimentos como el calabacín o la calabaza (como condimento) y la piña o la papaya (que se podría tomar de postre).

Existen alimentos que absorben los gases que se pueden producir, evitando la flatulencia. Éstos son el hinojo y el anís.

Para favorecer la digestión se pueden usar condimentos como el limón o el ajo que aumentan la secreción de los jugos digestivos.

El alcohol aporta calorías vacías, por lo que se recomienda un consumo moderado, siempre mejor con el estómago lleno.

Para estar protegidos para el invierno se recomienda tomar vitamina C, que la encontramos tanto en verduras como el brócoli o frutas como el kiwi, la naranja, las mandarinas o el pomelo. Los antioxidantes son ricos en vitamina E y los podemos encontrar en el tomate y las frutas cítricas. Algo que también nos puede ayudar a combatir el frío es el propóleo, la jalea y la miel.

Estos días tenemos que preveer si vamos a hacer una comida o cena más copiosa (la cena de Nochebuena o Nochevieja, o la comida de Navidad, Año Nuevo o Reyes) y así hacer la otra un poco más ligera, a base de frutas e integrales, que nos aportan fibra y producen saciedad.

Espero que estas indicaciones te ayuden a combatir estos síntomas tan comunes y te puedas así concentrar en lo importante. ¡Feliz Navidad!

Publicado en Salud
Fuentes consultadas:
www.buscandoelvalornutricional.blogspot.com