Entrenar a tu cachorro para hacer sus necesidades

1- Empieza a entrenarlo para hacer sus necesidades cuando lo lleves a casa. Ten en mente que los cachorros de 12 semanas o menos no tienen un control completo sobre su vejiga o sus intestinos. Incluso si quisieran “aguantarse”, simplemente no pueden hacerlo, así que no reprendas severamente a tu cachorro cuando haga sus necesidades en tu casa. La mayoría de los cachorros no estarán completamente entrenados para hacer sus necesidades hasta que tengan 6 meses de edad y, en algunos casos, hasta más.

Al entrenar a tu cachorro para hacer sus necesidades, es importante mantener una actitud positiva incluso cuando te encuentres con un accidente.

2- Ten en mente la regla de horas a meses. Los cachorros generalmente solo pueden aguantar sus necesidades por un número de horas igual a los meses de edad que tengan. Entonces, si tu cachorro tiene 4 meses, no debe dejarlo sin acceso al aire libre por más de cuatro horas.

Es diferente durante la noche, ya que los cachorros se “apagan” de la misma forma que nosotros durante la noche. Para cuando tu cachorro tenga cuatro meses de edad, debe poder pasar toda la noche sin tener que ir al baño.

3- Establece un horario regular de alimentación. Como podrás adivinar un cachorro va al baño es cuando se le alimenta. A fin de acelerar el proceso de entrenarlo para hacer sus necesidades, establece un horario regular de alimentación y ajústate a él. A menos que te lo recomiende un veterinario, no lo alimentes “libremente” (dejar un tazón lleno de comida en todo momento).

Alimentarlo libremente le dará a tu cachorro un ciclo aleatorio de evacuación (cuando orine o defeque) y no te establecerá como el proveedor de la comida (lo cual es importante al enseñarle a tu cachorro que tú eres el líder de la manada y que estás a cargo).

No le des a tu cachorro nada entre comidas.

4- Lleva a tu cachorro afuera constantemente. Los cachorros jóvenes generalmente necesitan ir al baño cada 30 a 45 minutos. Debes crear un horario constante para cuando lleves a tu cachorro afuera. A los cachorros se les debe sacar cada hora, así como poco después de comidas, siestas y tiempo de juego. Siempre debes sacar a tu cachorro a primera hora de la mañana, antes de que tú y el cachorro se vayan a dormir en la noche y antes de dejar al cachorro solo durante un periodo prolongado de tiempo.

5- Elogia a tu cachorro cada vez que haga sus necesidades afuera. Dale a tu cachorro una golosina y elogia verbalmente cuando orine o defeque afuera. Trata de llevar a tu cachorro al mismo lugar cada vez para enseñarle que ahí es donde debe hacer sus necesidades. Cuando lo lleves a ese lugar, di “ve al baño” y espera a que lo haga.

Llevar al cachorro al mismo lugar lo ayudará a asociar los olores del lugar con ir al baño. Los olores a menudo pueden motivar a un cachorro a hacer sus necesidades.

Quédate afuera con tu cachorro mientras lo estés entrenando para hacer sus necesidades de forma que puedas elogiarlo inmediatamente cuando lo haga. Ten en mente que algunos cachorros harán sus necesidades apenas los lleves afuera, mientras que es posible que otros tengan que olfatear o jugar un poco antes de poder hacerlo.

6- Observa a tu cachorro en busca de señales de que pueda necesitar ir al baño. Las señales comunes son olfatear, andar en círculos, gimotear, salir de la habitación y caminar de un lado a otro. Lleva a tu cachorro afuera lo más pronto posible cuando veas estas señales. Debes observar cuidadosamente a tu cachorro.

Si ves que tu cachorro empieza a hacer sus necesidades en un lugar inapropiado dentro de la casa, aplaude dos veces bruscamente. Tus palmas sobresaltarán a tu cachorro y lo detendrán a medio camino. Corre con él rápidamente afuera, ya sea guiándolo por el collar o estimulándolo a correr junto a ti.

Una vez que estés afuera, mantén al cachorro en un solo lugar y deja que haga sus necesidades. Cuando lo haga, elógialo verbalmente y dale una golosina. Si el cachorro no tiene nada que evacuar, no te preocupes. Solo asegúrate de intentar estar ahí la próxima vez que lo haga de forma que puedas llevarlo afuera.

No reprendas al cachorro y nunca le frotes la nariz contra un accidente. Solo limpia el desorden y trata de llevar al cachorro afuera la próxima vez.

7- Crea una “guarida” para tu cachorro. Hacerlo es especialmente importante para cuando no estés en casa. Elige una jaula o un área que puedas cercar con un redil o una barrera para bebés y protege el área contra cachorros. Extiende periódicos y coloca su cama, juguetes y tazones de agua y comida en el espacio. A lo largo de unas semanas, notarás que el cachorro empieza a orinar o defecar en un lugar particular del área.

Puedes empezar reduciendo la cantidad de periódicos que uses en el espacio de forma que, a la larga, solo el lugar que el cachorro haya designado como su lugar de evacuación esté cubierto de periódico. Luego podrás empezar lentamente a mover el periódico a otros lugares más y más cerca de la puerta que dé al jardín y el cachorro continuará evacuando sobre él.

Si tu cachorro evacúa en algún lugar que no sea el designado, es posible que hayas reducido mucho la cantidad de periódico o que lo hayas alejado del lugar original demasiado rápido. Entrenar a un cachorro para hacer sus necesidades toma mucho tiempo. Solo recuerda ser paciente.

Elogia a tu cachorro cuando evacue en el lugar designado. Si tu cachorro tiene un accidente pero no lo atrapas en el acto, no debes reprenderlo. No comprenderá por qué lo reprendes por algo que hizo una hora antes. Si lo atrapas en el acto justo después de haber tenido un accidente, sujétalo cerca del accidente y di firmemente “no”.

8- Ábrele el resto de la casa a tu cachorro. Cuando tu cachorro se haya vuelto por lo general fiable de usar su área de evacuación, puedes comenzar a dejar que explore más de tu casa. Es mejor abrirle la casa a tu cachorro una habitación a la vez. Solo haz esto cuando pueda estar supervisado. En cualquier ocasión que tu cachorro no pueda estar supervisado, regrésalo a su “guarida”.

Colócale una correa a tu cachorro cuando explore una nueva habitación. Es mucho más difícil que tu cachorro se meta en problemas cuando tú estás del otro lado de la correa.

Parte 3 aquí: http://lavozdelmuro.net/consejos-para-entrenar-a-tu-cachorro-parte-3/

Publicado en Animales
Fuentes consultadas:
http://es.wikihow.com
https://www.expertoanimal.com