Hace poco tuve que ayudar a mis sobrinos a pintar unos huevos para una manualidad en el colegio, a modo de centro de mesa. Pero lo cierto es que pintar a pulso uno de estos objetos no es nada sencillo, y la mayoría acabaron bien emborronados.

Como no podía ser de otra forma, su tío acudió a internet en busca de alguna perla de sabiduría DIY o tutorial imaginando que debido a la costumbre anglosajona de pintar huevos de pascua, encontraría alguno. Y así fue, pero no uno cualquiera, uno que deja los huevos tan bonitos que he decido hacer algunos para rellenar un jarroncito en casa.

El método no utiliza pintura, sino que decora los huevos por abrasión utilizando vinagre. Es muy sencillo y veréis que resulta la mar de vistoso.

Eso si, yo personalmente pienso vaciar el contenido del huevo haciendo un agujero con un alfiler, para así almacenar sus cascarones por tiempo indefinido. En cambió, si sólo quieres utilizar este truco para preparar un bonito desayuno en familia con algunos huevos cocidos, podrás saltarte este paso. En cualquier caso no pasarán desapercibidos. NOTA: los huevos se pueden comer después de usar esta técnica, pero es normal que el vinagre penetre en el huevo, por lo que tendrá un ligero sabor avinagrado que a muchos no gustará.

Original: Egg Etching

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