¿Crees en las casualidades o eres de los que piensan que el destino está escrito? Yo reconozco que pertenezco al primer grupo. Me niego pensar que mi destino está planificado y que no puedo cambiarlo.

Y es que es muy diferente creer que las cosas simplemente suceden, que creer que todo sucede por una razón. Seguramente, y dependiendo de lo sucedido, nos habremos decantado por uno u otro pensamiento.

Sea cual sea vuestra forma de pensar, la historia que vamos a contaros hoy es, cuanto menos, extraña. Juzgad vosotros mismos si se trata de una enorme casualidad o de un capricho del destino.

Todo comenzó hace unas cuantas semanas, cuando Zhang Zedong y su futura esposa estaban repasando fotos antiguas. Zhang le mostró una imagen suya con 14 años tomada en la montaña de Shang Ling. En el momento en que se realizó la fotografía la pareja aún no se conocía.

Pero la chica no se fijaba en Zhang, si no en la señora con abrigo rojo que estaba detrás. La joven le aseguraba a su futuro marido que se trataba de su madre.

Anonadados por tal hallazgo se dirigieron a hablar con la madre de la joven. La mujer no solo confirmó que era ella, sino que tenía una fotografía del momento para probarlo.

Ambas instantáneas fueron tomadas en el año 2.000, en el mismo lugar y al mismo tiempo. Después de la sorpresa inicial, Zhang y su suegra comentaron que guardaban los billetes de autobús de aquella excursión, lo que reveló que incluso habían viajado en el mismo vehículo.

Este cúmulo de casualidades se ha convertido en una historia viral en China. La pareja está convencida de que esto es una prueba de que su historia de amor estaba planeada por alguien del más allá.

No cabe duda que lo sucedido es insólito. Que en un país tan grande, con tantos millones de habitantes, se diesen las circunstancias necesarias para que esta historia tuviera lugar es, cuanto menos, curioso. ¿Qué opináis vosotros? ¿casualidad o destino?

Fuente: TipHero, artículo por La Voz del Muro

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