Para todos es muy sabido el dolor que se siente cuando una oportunidad se pierde. Es decir cuando después de unos momentos de análisis nos damos cuenta que si nuestra reacción a alguna situación hubiese sido diferente pudiese que las cosas fueran mejores. Este sentimiento de culpa en ocasiones o de frustración en otras, son reacciones normales de todo ser humano. La cosa es que nadie garantiza que cada decisión será la mejor o traerá las mejores respuestas o resultados. Ante esta situación a muchas personas les aterra equivocarse, quizá por temor a la burla, a perder la confianza en sí mismos o incluso a perder aquello que tanto ama. Pero como reza la Bíblia “te haz mostrado desanimado en el día de tu angustia, tu poder y será escaso” y así es, cuando algo no sale bien lo primero que viene a la mente es victimizarnos lejos de buscar opciones para mejorar los resultados nos centramos en el nefasto hecho que nada salió bien. Si bien en parte es cierto no tiene porque ser una derrota. En cierta forma solo Dios hizo las cosas en un solo acto sin equivocaciones pero le llevo mucho tiempo lograrlo esto ocurrió en millones de años hasta que apareció la vida sobre la tierra. Bueno pero el punto es que podemos cometer múltiples errores o desatinos esto no significa el fin de nuestras vidas, bueno si no eres médico y estás en una sala de operaciones entonces espero que seas acertado y no erres el diagnóstico y mucho menos el proceso quirúrgico (broma). En esencia para lograr sobresalir y sobreponerse a la pérdida del sentido a la vida, es aceptar que siempre nos equivocaremos, y que habrá momentos que no sabremos que hacer pero no es el fin. El asumir la responsabilidad de cada decisión el crucial para que las cosas mejoren. En una ocasión leí que Dios, sintió pesar por haber creado al hombre, cuando vio sus actos malos. Si el tuvo esos sentimientos sobre algo que hizo bueno y se transformó en algo no deseado, ¿no nos enseña algo esto? Sí, adaptarnos y a partir del resultado no deseado planear corregir los errores y no son errores simplemente son resultados que no son los esperados. Revisaremos el plan haremos los ajustes y ahora si podemos controlar los resultados. Nadie planea fracasar pero fracasa el que no planea. Cada día tomamos decisiones no son buenas nos malas solo son decisiones como las noticias sólo son noticias ni buenas ni malas depende de quien más de y de quien las escuche. A un chico lo “trono” la novia es triste quizá, pero es alegría para otro. Si queremos que las cosas sean mejores debemos hacer que sean mejores, transformar los resultados no deseados como caldo para una buena sopa. 

Cambiando el rumbo. 

¿Cómo o lograr superar los sentimientos de pérdida? 

¿Cómo puedo vencer la depresión? ¿Cómo puedo ser feliz?  ¿Cómo encontrar la razón para vivir? 

Viktor Frankl en su libro “El hombre en busca de sentido” plasma muy bien que para sobrevivir ante la más grave y cruel amenaza es necesario tener una razón un motivo una esperanza y eso solo se logra si creemos que vale la pena arrostrar la muerte o sufrir el desgarro del maltrato y los peores actos de la vileza humana. Así que muy por encima de todo, está el amor propio y la naturaleza de la supervivencia no del más fuerte sino del más hábil del que mejor se adapta. Y adaptarse implica razonar, pensar el todas los posibles resultados sean favorables o no. No hay que tomar en cuenta todo para que nada nos tome por sorpresa y adelantarnos así no los tomará desprevenidos. En una oposición alguien comentó “tener un plan B, es aceptar que vamos a fracasar” pero no es así. No te casas para tener hijos ¿verdad? Esta en el paquete de bodas en el todo incluido. Como dijimos al principio no podemos evitar equivocarnos errar en el blanco. Es por eso que tener un plan de nos ayuda pero no garantiza éxito. El plan B, es la ayuda extra que nos devolverá al camino y habremos aprendido en el proceso. En la teoría de los sistemas de administración hay dos factores muy importantes hay elementos cercanos y lejanos que hacen de nuestro diario vivir una gran empresa si lo tomamos como tal aceptaremos los resultados y transformarlos en algo positivo dependerá de nosotros exclusivamente. Los imput y los output, son necesarios “cuando algo entra algo también sale” los contrates existen por una razón darle capacidad a nuestras inlectualidades y a nuestro ocho inteligencias así que hay que vivir y tomar riesgos. Vivir la vida implica caminar por caminos poco seguros pero vale la pena el recorrido si al final te los la experiencia de haber caminado y disfrutado de cada hermoso espacio tantas noches como sus días valles y montañas desiertos y lagos, pero todos ellos un tremendo cúmulo de experiencias que hacen de nuestra existencia la mejor vida sobre el planeta. Deprimirse es una opción que debe quedar fuera de la mirada lastímera del individuo que lucha por su autoconceptualizaión, claro aceptando que hay transtornos químicos que pueden causar depresión en la mayoría de los casos no es así, la vida es cuestión de actitud más que aptitud. Si tienes la actitud correcta un mal resultado es una oportunidad para mejorar el próximo movimiento, es un juego de colores sobre la mesa qués e acaba con el último de nuestros suspiros. Lo cual aun no llega. 

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