lenguaje de signos

La utilización de las señas para comunicarse es algo tan antiguo, o incluso más, que el propio lenguaje oral. Muchas tribus y pueblos han utilizado este tipo de lenguaje para comunicarse entre sí a lo largo de la historia, aunque nunca ha habido un lenguaje de signos estándar a nivel mundial.

Se estima que un 7% de la población mundial es sorda. Con tal cantidad de personas con discapacidad auditiva, el lenguaje de señas debería ser algo de enseñanza obligatoria en el colegio pero, a día de hoy, no lo es.

Esto puede suponer un problema a la hora de una emergencia ya que, si no podemos comunicarnos con una persona sorda, tampoco podremos saber qué es lo que ha pasado o qué quiere decirnos.

Hoy os vamos a contar una historia que sucedió en enero de 2015 en Lenexa, Kansas y que tiene mucho que ver con este tema.

Yesenia Diosdado, una jovencita de 11 años, estaba bajando del autobús escolar,  quedando a un par de calles de su casa. En ese momento, vio a la policía y a una ambulancia socorriendo a los heridos de un accidente en una intersección cercana.

Esta es Yesenia Diosdado

Esta es Yesenia Diosdado

Yesenia se percató de que una de las víctimas del accidente estaba intentando comunicarse con los médicos mediante el lenguaje de señas, pero ninguno la entendía. Entonces escucho como el paramédico preguntaban por alguien que conociese esta lengua.

La pequeña no se lo pensó ni un momento y corrió a ayudar. Su madre trabajaba como interprete de señas y tanto Yesenia como sus hermanos habían aprendido este lenguaje, a pesar de que nadie en su familia tenía una discapacidad auditiva.

La niña se presentó muy segura y le dijo al capitán de policía Chris Winger: “Yo hablo el lenguaje de señas ¿puedo ayudaros?“.

Yesenia les pudo traducir a los paramédicos que la mujer se había hecho daño en el cuello y cuál era el hospital que tenía asignado. Cuando Susan Milidore, la madre de la pequeña, se enteró de esta heroicidad, no se sorprendió.

Según su madre “Está en su naturaleza ayudar a los demás, lo que sí me sorprendió fue cómo reconoció la gravedad de la situación y actuó en consecuencia. La mayoría de los adultos no habrían actuado del mismo modo

Unas semanas más tarde los paramédicos premiaron a Yesenia con una condecoración de oro al mérito. Esta es la prueba de que nunca se sabe cuándo puede sernos necesario el lenguaje de señas.

Fuente: Reader´s Digest, Artículo traducido y adaptado por La Voz del Muro

Publicado en Miscelánea