Todos alguna vez hemos utilizado un bolígrafo de “bola”, como por ejemplo los Bic. Aunque le colocáramos correctamente la tapa, si pasaban varios días sin utilizarlos la tinta de la punta se secaba, obligándonos a rallar el bolígrafo contra una superficie de forma compulsiva como si fuéramos un niño de 3 años que se ha tomado un café. Todo el mundo tenía un truco, unos usaban la suela de su zapatilla como superficie en la que devolver la vida al bolígrafo, con la consiguiente consecuencia de que éste acabara peor de lo que estaba, otros echaban vaho para derretir la tinta, y otros simplemente lo tiraban a la basura.

El truco de Crazy Russian Hacker no es válido para niños, pero a los adultos nos puede servir. Es rápido y sencillo, solo se necesita un encendedor.

Original: Crazy Russian Hacker

Publicado en Miscelánea