Conversando con varias amigas me he dado cuenta como nos cuesta el disfrute en la vida moderna.

Estamos tan llenos de obligaciones y responsabilidades, el hacer miles de cosas, pasa a ser una rutina monótona y hasta automática, no dejando lugar a el placer.

Desde el trabajo, a estudiar o la familia comienza a transformarse en un aluvión de tareas y no hay memoria que alcance para recordar tan pesada agenda: reunión padres, turnos médicos, atender a clientes, cursar materias, pagar un impuesto, hacer una transferencia, lavar el auto, pasear el perro y así un sin fin de obligaciones que tapan nuestros días…uff cansador ¿no?

EL equilibrio parece ser la solución…pero es difícil alcanzarlo, ni siquiera nadie puede darnos una receta para lograrlo, lo cierto es que al igual que una moneda la vida tiene dos caras, el disfrute y las responsabilidades, y las dos se complementan, no se puede vivir como un hippie, ni tampoco trabajar tanto que no tengas tiempo para respirar.

Muchas veces no sabemos organizar el tiempo y ello nos construye una gran cantidad de excusas, con tantas cosas para hacer si no conseguimos ser ordenados, estaremos viviendo en un torbellino sin tiempo para realizar ninguna actividad, y con todo encima se nos va ser difícil construir una vida de obligaciones y disfrute, por lo tanto la administración y organización es un buen aliado.

Es importante aceptar que no somos seres perfecto, que cometemos errores, por lo que debemos siempre dedicar algún tiempo a la semana para ayudarnos a crecer, así estaremos mejor preparado para hacerle frente a cualquier obstáculo que se te presente en la vida. Puedes sacar provecho de algunos errores de la vida para a aprender a tener más paciencia, desarrollar tu intelecto, tu inteligencia emocional, superar tus miedos.

La vida tiene el condimento de cal y arena, lo cierto es que lo único bueno que podemos sacarle a esta vida es disfrutar, aunque sean pocas horas a la semana es importante y saludable mantener momentos de diversión en nuestra vida cargada de horarios y agendas pesadas disfrutando de nuestros seres queridos y de los frutos de nuestro trabajo, que en definitiva será lo más valioso que cosecharemos.

Aunque sean unas pocas horas, nunca debes pasar un solo día, sin haber abrazado la vida.

Publicado en Miscelánea